En México, el universo de la telefonía móvil alcanza cifras cercanas a los 100 millones de líneas activas. Sin embargo, alrededor de 85 millones de celulares permanecen sin vinculación con la Clave Única de Registro de Población (CURP), un requisito que ha sido planteado en diversas iniciativas para fortalecer la seguridad y el control en las telecomunicaciones.
La propuesta de asociar cada número telefónico con la CURP busca crear un registro nacional que permita identificar con mayor precisión a los usuarios y combatir delitos como la extorsión, el fraude y el robo de identidad.
El debate
- A favor: Autoridades y especialistas en seguridad señalan que la medida facilitaría la trazabilidad de llamadas y reduciría el anonimato en actividades ilícitas.
- En contra: Organizaciones civiles advierten riesgos de privacidad, posibles filtraciones de datos y exclusión de sectores de la población que enfrentan dificultades para actualizar o acceder a su CURP.
El reto radica en equilibrar la seguridad pública con la protección de datos personales, en un país donde la telefonía móvil es el principal medio de comunicación y acceso a internet.
La cifra de 85 millones de líneas sin CURP refleja tanto la magnitud del mercado móvil como los desafíos de implementar un registro universal en un entorno digital cada vez más complejo.