El Pato Merlín llega a Palacio Nacional y casi muerde a Sheinbaum en la mañanera

La mascota no oficial del Mundial 2026 fue invitada por la presidenta a la Conferencia del Pueblo junto a la familia que lo cuida; detrás de la fama hay una historia de superación tras la muerte de su antecesora, la pata Wafle.

El Pato Merlín, la mascota no oficial del Mundial 2026 que se volvió un fenómeno viral en México, asistió este lunes a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, acompañado de su familia: Carla Cortés y sus hijos Carlos y Cristián. La visita se concretó por invitación directa de la mandataria, quien había prometido recibir al ave tras su explosión de popularidad en redes sociales.

Ataviado con la playera de la Selección Mexicana, Merlín apareció en el Salón Tesorería junto a Sheinbaum, quien señaló haber cumplido su compromiso de llevarlo a la conferencia. “Decidimos invitar a Karla, Christian y Merlín. Todos saben que Merlín se volvió la mascota del Mundial. Es un asunto de humanismo, que se conozca a la familia”, expresó la presidenta.

  DEL FESTEJO EN REFORMA A LA FAMA MUNDIAL

Merlín, un pato pekinés, se volvió viral el pasado 11 de junio, cuando apareció caminando entre la multitud en Paseo de la Reforma durante los festejos por el triunfo de la Selección Mexicana sobre Sudáfrica en el partido inaugural del Mundial. Las imágenes del ave, vestida con su playera verde, circularon de inmediato en redes sociales y alcanzaron cobertura de agencias internacionales como AP y medios como The New York Times.

La fama del ave ha trascendido fronteras: en Vancouver, Canadá, aficionados han comenzado a vestir a sus propios patos imitando a Merlín, y ya existen comerciantes que venden figuras inspiradas en el pato mexicano. Por su parte, su dueña ha iniciado el registro de Merlín ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para proteger su imagen.

  LA HISTORIA DETRÁS DEL PATO VIRAL

Detrás del fenómeno mediático hay una historia familiar de superación. Antes de Merlín, la familia tuvo otra pata, Wafle, que murió envenenada en el local donde trabajaban, lo que sumió en depresión a uno de los hijos de Carla. Fue entonces cuando una clienta les regaló a Merlín, quien terminó acompañando al adolescente en su proceso de duelo y se integró a la rutina diaria del negocio familiar de venta de aguas.

Durante su presentación en la mañanera, Carla relató que uno de sus hijos, Carlos, de 22 años, se encuentra en recuperación de un trastorno de psicosis tras salir de un hospital psiquiátrico, mientras que el menor, Cristián, de 14, es quien principalmente cuida a Merlín y la apoya en la venta ambulante. La familia también detalló los cuidados especiales del ave: usa calcetas para proteger sus patas del pavimento, se alimenta con charales vivos, frutas, verduras y proteínas, y, según contaron, los domingos disfruta de un taco de carnitas.

“Nos sentimos muy honrados de estar aquí con la Presidenta (…) que el mundo entero conozca la parte bonita mexicana”, expresó Carla Cortés, dueña de Merlín, en Palacio Nacional.