El guardián que se despide: la crónica de Guillermo Ochoa, de la banca a la leyenda

Hay porteros que se retiran y hay porteros que se despiden. Guillermo Ochoa hizo lo segundo este martes, con un video en redes sociales que cerró 22 años de carrera y seis Copas del Mundo, la misma cifra que solo Lionel Messi y Cristiano Ronaldo han alcanzado entre los futbolistas de campo. Pero la historia de «Memo» no empieza con atajadas memorables: empieza con una banca.

El tercero en la fila

Alemania 2006. Ochoa tiene 20 años y viaja como tercer portero del Tri, detrás de Oswaldo Sánchez y José de Jesús Corona. No juega un solo minuto. Cuatro años después, en Sudáfrica 2010, vuelve a viajar como suplente, ahora detrás de Óscar «Conejo» Pérez. Dos mundiales completos observados desde el banquillo habrían bastado para apagar a cualquiera. A Ochoa lo templaron.

Fortaleza, 2014: la tarde que lo cambió todo

El 17 de junio de 2014, en el Estadio Castelão, Miguel Herrera le entrega por fin la titularidad. El rival es Brasil, el anfitrión, el favorito, con un Neymar en plenitud. Al minuto 26, un centro de Dani Alves encuentra la cabeza del delantero brasileño: cabezazo directo al ángulo, medio estadio ya cantando el gol. Ochoa recorre su línea como felino y saca el balón con una estirada que la propia FIFA comparó con la legendaria «atajada del siglo» de Gordon Banks a Pelé en México 1970. Esa tarde detuvo, en total, seis disparos claros —dos de Neymar, uno de Thiago Silva, uno de Paulinho— para sellar un empate 0-0 que le dio la vuelta al mundo.

“La de Brasil siempre va a ser un antes y un después de mi carrera a nivel internacional y mundial”

Aquel torneo, más allá del resultado deportivo de México, convirtió a Ochoa en un héroe de culto mundialista: el arquero que aparecía cada cuatro años para deslumbrar al planeta, sin importar el nivel irregular de sus clubes en el camino.

Rusia 2018: el travesaño de Kroos

Cuatro años después, en el debut ante Alemania —entonces campeona vigente—, México va arriba en el marcador gracias a un gol histórico de Hirving Lozano. Pero la «Mannschaft» se vuelca al ataque y al minuto 38 Toni Kroos cobra un tiro libre con destino de ángulo superior. Ochoa vuela con la mano cambiada y roza lo suficiente el balón para desviarlo al travesaño. El marcador se sostiene: México 1, Alemania 0. Ochoa terminó el partido con nueve atajadas.

“Casi nadie creía que teníamos posibilidades de ganar, ¿verdad?”

Qatar 2022: la mano que detuvo a Lewandowski

En 2022 llegó como capitán en dos de los tres partidos de la fase de grupos. Ante Polonia, Robert Lewandowski cobra un penal; Ochoa adivina el rincón y mantiene el 0-0 que le da un punto vital al Tri. Fue elegido Jugador del Partido.

“Para un portero, atajar un penal es casi como hacer un gol para un delantero”

Norteamérica 2026: el círculo se cierra en el Azteca

Convocado de nuevo por Javier Aguirre, Ochoa alcanza el récord de seis asistencias mundialistas, aunque esta vez con minutos limitados: entró de cambio en cuatro partidos. Ante Chequia, en fase de grupos, recibió un homenaje del público del Estadio Azteca —el mismo recinto que lo vio debutar como profesional años atrás— al entrar en los minutos finales. Fue, sin que nadie lo supiera con certeza en ese instante, su despedida en cancha de una Copa del Mundo.

Este martes 21 de Julio, el círculo se cerró por completo. «El futbol me eligió para defender un arco, un escudo y la ilusión de toda una nación, pero antes de eso mi familia cuidó de mí», escribió en su mensaje de retiro, uno que repasó 22 años de carrera entre el Club América, el Ajaccio, Málaga, Granada, el Standard de Lieja y sus últimas paradas en Salernitana, AVS y AEL Limassol.