Estados Unidos amplía su ofensiva contra cantantes de narcocorridos: la lista de visas canceladas sigue creciendo

Por lo menos ocho artistas mexicanos han visto suspendida, negada o revocada su visa estadounidense en el último año y medio, en el marco de una política del gobierno de Donald Trump para castigar contenidos que, según Washington, hacen apología del narcotráfico.

Desde 2025, el Departamento de Estado de Estados Unidos ha intensificado la cancelación de visas de trabajo a cantantes y agrupaciones mexicanas de corridos tumbados y narcocorridos, bajo el argumento de que su música o su imagen pública glorifican al crimen organizado y a figuras del narcotráfico. La medida, que no responde a una lista oficial publicada por las autoridades estadounidenses, ha ido sumando casos mes tras mes y esta semana volvió a los titulares con la revocación de la visa de Diego Millán, conocido artísticamente como Calle 24.

El caso más reciente: Calle 24

El cantante chihuahuense Diego Millán, originario de Cuauhtémoc y conocido en la escena de los corridos tumbados como Calle 24, anunció el 18 de agosto de 2026, a través de un comunicado, la «sorpresiva revocación» de su visa de trabajo estadounidense. El artista explicó que la decisión respondía a disposiciones y regulaciones de las autoridades de Estados Unidos, sin que se diera a conocer públicamente la causa específica del retiro del documento.

La cancelación obligó a Millán a suspender presentaciones programadas en ocho ciudades estadounidenses —entre ellas plazas de Texas, Carolina del Norte, Georgia, Florida e Illinois— previstas entre mediados de agosto y mediados de septiembre de 2026. En su mensaje, el cantante se disculpó con quienes ya habían adquirido boletos y expresó su intención de regresar a tocar en Estados Unidos «pronto».

Una política que arrancó meses antes

El caso de Calle 24 no es aislado. Se suma a una lista de artistas que, desde 2025, han enfrentado la pérdida de su visa o la negativa a otorgársela:

Julión Álvarez fue uno de los primeros nombres en verse afectado, aunque su caso tiene un origen distinto. En 2017, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo señaló por presuntos vínculos con actividades ilícitas. Pese a que un tribunal mexicano lo exoneró en 2022, el cantante no ha logrado recuperar su visa, lo que lo obligó a cancelar un concierto programado en el AT&T Stadium de Arlington, Texas.

Los Alegres del Barranco perdieron su visa después de que, durante un concierto en Jalisco, proyectaran en pantallas gigantes la imagen de Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. El episodio, interpretado por autoridades estadounidenses como apología del crimen, derivó además en un proceso legal en México por el mismo motivo.

Grupo Firme anunció a finales de mayo de 2025 que sus integrantes enfrentaban un «proceso administrativo» en torno a sus visas, lo que forzó la cancelación de presentaciones, entre ellas su participación en el festival La Onda.

Javier Rosas, cantante asociado al género de los narcocorridos, tuvo que cancelar un concierto programado en Toppenish, Washington, tras la revocación de su visa. El propio artista atribuyó la suspensión a razones «completamente fuera de mi control, de mi equipo y de mi compañía», sin que trascendiera una justificación oficial.

Óscar Maydón recibió una negativa directa durante su cita consular, lo que le impidió obtener la autorización de trabajo en Estados Unidos.

Lorenzo de Monteclaro, de 86 años, canceló varias fechas en territorio estadounidense por problemas con su documentación migratoria, aunque a diferencia de otros casos no se ha confirmado oficialmente que se trate de una revocación total de su visa.

Espinoza Paz también reportó no contar ni con visa de trabajo ni de turista. A diferencia de los casos anteriores, su situación no se ha vinculado públicamente con el contenido de sus canciones.

Otros artistas bajo la lupa

Medios mexicanos han reportado además que otros exponentes de la llamada «música regional urbana» —entre ellos Peso Pluma, Natanael Cano y Junior H— han estado bajo lo que se describe como «observación consular», sin que hasta el momento se haya confirmado la revocación formal de sus visas.

El contexto: más de 175 mil visas revocadas

El retiro de permisos a cantantes ocurre en paralelo a una campaña más amplia de la administración Trump, que ha presumido la revocación de más de 175 mil visas a extranjeros por distintos motivos, desde vínculos con actividades delictivas hasta publicaciones en redes sociales. En el caso específico de los artistas musicales, el argumento recurrente de Washington es que ciertas letras, imágenes o referencias en shows en vivo constituyen una forma de promoción o glorificación del narcotráfico y de la violencia asociada a los cárteles.

Hasta ahora, el gobierno estadounidense no ha publicado un listado oficial y unificado de los artistas afectados ni ha detallado, caso por caso, los criterios exactos que llevan a la cancelación de una visa. La mayoría de los comunicados de las disqueras y de los propios cantantes hablan de «procesos administrativos» o «revisiones» sin más precisión, lo que ha alimentado el debate en México sobre los alcances —y los límites— de esta política migratoria y cultural.