Autoridades federales detuvieron a tres personas y aseguraron 210 armas de fuego procedentes de Texas, junto con 93 cargadores, dos vehículos y dos semirremolques, en un operativo realizado el 31 de agosto sobre la carretera Nuevo Laredo-Monterrey, en el municipio de Sabinas Hidalgo, Nuevo León.
El operativo
La intercepción se dio a unos 100 kilómetros al norte de la ciudad de Monterrey y fue resultado de una acción conjunta entre la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República, la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Del total de armas aseguradas, 195 eran de tipo largo y 15 de tipo corto, procedentes de territorio estadounidense.
Las identidades de los tres detenidos no fueron reveladas públicamente por las autoridades al momento de esta nota.
El destino del cargamento
Autoridades de seguridad señalaron que las armas estaban destinadas a abastecer células del crimen organizado que operan en México, aunque no se precisó a qué grupo delictivo en particular. Se indicó que el cargamento no llegó a manos de los cárteles gracias a la intercepción.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que este decomiso eleva a más de 30 mil el número de armas aseguradas durante la actual administración federal, y subrayó que más del 80 por ciento de esas armas proceden de Estados Unidos, en lo que definió como una responsabilidad compartida entre ambos países para frenar el tráfico ilegal de armamento.