Sí hay evidencia de que la flor de jamaica puede reducir ligeramente la presión arterial, pero el efecto es modesto, varía mucho entre estudios y no reemplaza un tratamiento médico. Además, los estudios se hicieron con infusiones o extractos sin azúcar, no con el agua fresca endulzada que se sirve comúnmente.
Qué encontró la investigación
Un metaanálisis publicado en 2022 en la revista Nutrition Reviews, que reunió 17 ensayos clínicos, encontró que el consumo de hibisco (Hibiscus sabdariffa, la flor de jamaica) redujo la presión sistólica en unos 7 mmHg frente a placebo. La reducción fue mayor en personas que ya tenían la presión elevada.
Al compararlo con medicamentos antihipertensivos, el efecto fue parecido pero pequeño (alrededor de 2 mmHg en la sistólica y 1 mmHg en la diastólica), y esas diferencias no fueron estadísticamente significativas. Los autores concluyeron que el consumo regular “podría conferir una reducción del riesgo cardiovascular”.
Por qué hay que tomarlo con cautela
- Resultados muy variables. La heterogeneidad entre los ensayos fue muy alta (entre 91 % y 95 %), lo que significa que los estudios dan resultados distintos entre sí.
- Faltan datos de dosis. Los propios autores señalan que hacen falta más estudios para definir la dosis efectiva y la duración del tratamiento.
- No equivale a un medicamento. En una verificación publicada por The Week (India), cardiólogos advierten que las antocianinas de la jamaica no son equivalentes a un fármaco como los inhibidores de la ECA, y que las concentraciones necesarias para igualarlo son mucho mayores que las de una dieta normal.
- No es un efecto inmediato. Un estudio de 2025, citado en esa verificación, no vio cambio en la presión tras consumirla una sola vez. Los beneficios reportados se asocian con consumo regular, del orden de tres tazas al día.
Quiénes deben tener cuidado
- Personas con presión baja, porque podría bajarla más y causar mareo o desmayo.
- Mujeres embarazadas o en lactancia, a quienes se suele recomendar evitarla.
- Quienes toman medicamentos para la presión. El efecto puede sumarse al del fármaco, por lo que conviene consultarlo con su médico antes de consumirla con frecuencia.
En todos los casos, nadie debe suspender ni cambiar su tratamiento por tomar agua de jamaica.
El detalle del azúcar
La evidencia proviene de infusiones o extractos de la flor sin endulzar. El agua de jamaica que se vende en taquerías, fondas y puestos suele llevar bastante azúcar, y el exceso de azúcar va en contra de la salud cardiovascular. Para aprovechar una eventual ventaja, lo razonable sería prepararla con poca o nada de azúcar.
Conclusión
La jamaica puede ser un complemento de una alimentación saludable, pero no es un remedio ni una alternativa a los medicamentos. Quien tenga hipertensión debe seguir el tratamiento que le indique su médico y medirse la presión con regularidad.