Paprika: aporta vitaminas y antioxidantes, pero no hay evidencia de que baje el colesterol ni prevenga el cáncer

La especia de moda en redes tiene carotenoides y vitaminas A, C y K, pero la propia nota que la promueve admite que no hay evidencia clínica suficiente para atribuirle esos efectos. Quienes toman anticoagulantes deben cuidar su consumo de vitamina K.

La paprika, el pimentón rojo molido que se elabora con pimientos de la especie Capsicum annuum, circula en medios con el título de que “mejora la salud de los huesos, regula el colesterol y ayudaría a prevenir el cáncer”. Sin embargo, organismos de salud de Estados Unidos advierten que “no existe evidencia clínica suficiente para afirmar que por sí sola regule el colesterol o prevenga el cáncer”.

Esto es lo que sí se sabe, según las fuentes consultadas.

Qué contiene

La paprika contiene carotenoides, antioxidantes, capsantina y vitaminas A, C y K, subrayan que las cantidades que se obtienen dependen de la porción utilizada, que normalmente es pequeña.

Huesos: la vitamina K sí cuenta, pero no basta

Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) señalan que las personas que consumen más alimentos ricos en vitamina K tienen huesos más fuertes y menos probabilidades de fractura de cadera. Pero precisan que los estudios con suplementos dan resultados contradictorios y que hacen falta más investigaciones.

Reconocen que, por la cantidad limitada que se usa en la cocina, la especia es insuficiente como fuente única de esa vitamina. La mejora ósea depende de la dieta completa, no de una especia.

Colesterol y cáncer: sin pruebas suficientes

Sobre el colesterol y la prevención del cáncer, el estudio no cita casos que lo demuestren y reconoce que no hay evidencia clínica suficiente. Ahora Tabasco Noticias, que replica el planteamiento, tampoco cita fuentes académicas o médicas específicas. Por tanto, esos dos beneficios no deben presentarse como hechos.

Precauciones

  • No sustituye tratamientos médicos ni medicamentos.
  • Quienes toman anticoagulantes, como la warfarina, deben mantener un consumo de vitamina K constante todos los días, según los NIH; los cambios bruscos pueden causar sangrados o coágulos. Conviene consultar al médico antes de modificar la dieta.
  • Personas con gastritis, reflujo o sensibilidad al picante deben moderar el consumo o preferir variedades dulces.