Sheinbaum advierte que la derecha internacional quiere intervenir en México y pide esperar la segunda vuelta en Brasil

Al ser cuestionada sobre las denuncias de la izquierda brasileña de que Estados Unidos favorece a Flávio Bolsonaro, la presidenta dijo que el riesgo de injerencia también existe en México. Las notas consultadas no recogen pruebas ni ejemplos concretos.

La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes 5 de octubre, en su conferencia matutina, que «la derecha internacional sí quiere intervenir, lo hemos estado denunciando». Lo dijo al ser interrogada sobre las acusaciones de la izquierda brasileña de que el gobierno de Estados Unidos interviene en la elección en favor del candidato Flávio Bolsonaro, y sobre si ese riesgo existe en México.

La mandataria aseguró que esa intervención apuntaría a la elección presidencial de 2030 y que la única defensa frente a ello es la ciudadanía.

Esperar a la segunda vuelta

Sheinbaum evitó opinar sobre los resultados de la primera vuelta en Brasil, donde Flávio Bolsonaro quedó en primer lugar por delante del presidente Lula da Silva, y pidió esperar al balotaje del 25 de octubre. Dijo: «hay que esperar la segunda vuelta… una vez que termine todo el proceso ya podemos dar más opinión».

«Nuestro principal aliado es el pueblo de México»

Cuestionada sobre un posible aislamiento de México si Lula pierde, la presidenta descartó el riesgo. Afirmó: «Nuestro principal aliado es el pueblo de México. Mientras estemos cerca del pueblo… no va a haber problema». Sostuvo que la permanencia de gobiernos progresistas depende de mantener una cercanía enorme con la población.

Lo que se denuncia en Brasil

Lula y su partido denunciaron en los días previos a la votación posibles actos de injerencia de Estados Unidos. El presidente del Partido de los Trabajadores, Edinho Silva, calificó de «injerencia» la suspensión de servicios consulares de la embajada estadounidense en Brasilia, medida que, según dijo, es «inédita y no tiene el menor sentido». La embajada la justificó «por motivos de seguridad».

De acuerdo con TIME, la acusación incluye también aranceles a productos brasileños, restricciones de visas a funcionarios judiciales y declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, contra el juez Alexandre de Moraes. Legisladores demócratas estadounidenses, entre ellos el senador Bernie Sanders, enviaron cartas a Rubio sobre el tema los días 24 de septiembre y 1 de octubre.

La Casa Blanca rechazó los señalamientos. Su vocera, Anna Kelly, afirmó, según TIME: «Conservative leaders are winning elections across the Western Hemisphere on their own merit because everyone sees the success of President Trump’s policies. These claims are nonsense», es decir, que los líderes conservadores ganan elecciones por mérito propio y que las acusaciones son un sinsentido. Señalan que los hechos citados ocurrieron, pero que sigue en disputa si constituyen una injerencia deliberada para influir en el resultado.

La postura previa de Sheinbaum

El 23 de septiembre, ante los señalamientos de intervención de Estados Unidos en la elección brasileña, Sheinbaum dijo que «no debe haber injerencia extranjera en ninguna elección, de ningún país». Invocó el principio de autodeterminación de los pueblos y elogió a Lula como «un muy buen presidente».