EU impone nuevas sanciones a la Corte Penal Internacional horas después del Nobel de la Paz a Navi Pillay

Rubio dice que busca frenar una amenaza a la soberanía estadounidense; su comunicado no menciona a Pillay ni el premio, y el vínculo entre ambos hechos es, por ahora, de fechas

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el viernes 9 de octubre nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), horas después de que el Comité Noruego del Nobel otorgara el Premio de la Paz 2026 a Navi Pillay, exjueza de ese tribunal. El secretario de Estado, Marco Rubio, las presentó como una medida para defender la soberanía estadounidense.

Un matiz sobre el planteamiento que circula en algunos titulares, que hablan de un «berrinche» de Trump por perder el Nobel: la palabra es una caracterización editorial. Ninguna de las fuentes consultadas documenta que las sanciones respondan al premio, y el comunicado de Rubio no menciona a Pillay. Lo que está comprobado es la coincidencia en el tiempo.

Qué se anunció

El Departamento de Estado habló de «medidas adicionales» para «neutralizar la amenaza que representa la CPI» y «defender la soberanía estadounidense», según EFE. Su comunicado añadió que, hasta la fecha, Estados Unidos ha impuesto sanciones a 17 personas.

Según la cobertura de Reuters y de otros medios, las medidas buscan prohibir las transacciones con la corte para cortar sus recursos, y se dirigen al tribunal como institución. Antes, la administración Trump había sancionado a funcionarios individuales de la CPI, entre ellos al fiscal y a varios jueces, por investigaciones que involucran a Estados Unidos e Israel. Las fuentes consultadas no precisan el instrumento legal utilizado ni cómo se aplicarán, por ejemplo, a salarios, bancos o proveedores del tribunal.

Lo que dijo Rubio

Rubio lo confirmó en un comunicado y en X. De acuerdo con la agencia que reproduce La Prensa de Nicaragua, afirmó que las sanciones protegen a personal de seguridad y a funcionarios electos estadounidenses de ser procesados por un tribunal al que Washington nunca se unió, y que «el presidente Trump nunca permitirá que la Corte Penal Internacional procese a estadounidenses».

La misma fuente le atribuye un ultimátum: «O la CPI pone fin a sus amenazas, o nosotros pondremos fin a la CPI». Añade que pidió a aliados que dependen de la defensa militar estadounidense controlar la corte, o que Washington trabajaría para desmantelarla «ladrillo por ladrillo». NPR resume que Rubio promete desmantelar el tribunal. Estas citas textuales provienen de un solo medio y están traducidas; conviene verificarlas contra el comunicado original del Departamento de Estado antes de publicarlas.

El vínculo con el Nobel

Las sanciones llegaron horas después del anuncio del Nobel a Pillay, quien presidió la comisión de la ONU que concluyó que Israel es responsable de genocidio en Gaza. Según EFE, Trump no se pronunció directamente sobre las sanciones, pero compartió en Truth Social un mensaje que decía que el comité «ha degradado» el premio. En un mitin posterior, según The Jerusalem Post, calificó la decisión de «mancha indeleble» para Noruega.

Nada de eso establece que las sanciones tuvieran como causa el premio. La justificación oficial es la soberanía y la amenaza que Washington atribuye a la CPI. Según una de las fuentes, Trump pidió el mes pasado a los Estados miembros de la corte que se retiraran de ella, lo que indica que el choque con el tribunal es anterior al Nobel.

Reacciones

La CPI rechazó las sanciones: las calificó de ataque contra el Estado de derecho y dijo que «la historia juzgará este momento». El titular de ONU Noticias indica que el secretario general, António Guterres, las condenó y las calificó de «golpe serio»; no pude leer el texto completo. Pillay, en una conferencia de prensa en Alemania, dedicó el premio a los sobrevivientes de crímenes de guerra y bromeó con que podría compartirlo con Trump.

Lo que todavía no se sabe

No está claro qué efectos concretos tendrán las sanciones sobre el funcionamiento de la CPI, ni si habrá medidas contra terceros que colaboren con ella. Tampoco hay respuesta oficial de otros gobiernos en las fuentes consultadas.