Harfuch anuncia un nuevo penal federal en Sinaloa tras la muerte de 12 personas en el penal de Mazatlán

Será construido con recursos federales y terrenos aportados por el estado; no hay capacidad, inversión ni calendario definidos

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, anunció el sábado 10 de octubre de 2026 que el Gobierno de México construirá «con recursos federales, un nuevo centro penitenciario en Sinaloa», dos días después de las riñas en el penal de El Castillo, en Mazatlán, que dejaron 12 personas muertas en menos de 48 horas.

Qué anunció Harfuch

Harfuch escribió en X, que el Gobierno de México construirá el nuevo centro «con recursos federales», por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, con el fin de fortalecer el control penitenciario y reducir la violencia en el estado. Según Vanguardia, lo describió como un centro «moderno, seguro y con la infraestructura necesaria». Agradeció a la gobernadora Graciela Domínguez Nava por ofrecer los terrenos.

Domínguez Nava dijo que la decisión «representa un avance» en la coordinación entre los gobiernos estatal y federal, y que Sinaloa aportará los terrenos, según Vanguardia.

Lo que falta definir

Ni Expansión ni Vanguardia informan la ubicación exacta, la capacidad, la inversión o el calendario de obra. UnoTV sostiene que el penal se construirá en Culiacán, con «propuestas avanzadas de terrenos», pero lo atribuye al Gobierno de Sinaloa y no a Harfuch; la ubicación no aparece en las otras fuentes consultadas y debe tomarse como no confirmada. UnoTV añade que el presupuesto aún no está definido.

Lo que pasó en El Castillo

El jueves 8 de octubre, una riña con ataque armado dejó 10 muertos: nueve internos y un niño de dos años que visitaba a su familia, según Publimetro, UnoTV y Vanguardia. El número de heridos varía: 16 en Publimetro y UnoTV, y 17 en Vanguardia. El viernes 9 murieron dos internos más en una nueva riña en uno de los módulos.

La fiscal de Sinaloa, Claudia Zulema Sánchez Kondo, dijo, según Vanguardia, que en la primera riña se usaron armas cortas y que hay indicios balísticos de armas largas, y que la agresión comenzó dentro del penal. En la segunda se usó un arma punzocortante y, hasta esa declaración, no había indicios de relación con la primera. Las causas siguen bajo investigación.

Nueve de los internos heridos fueron dados de alta y el resto seguía hospitalizado, de acuerdo con la SSP de Sinaloa. La Guardia Nacional y personal del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Reinserción Social reforzaron el penal, y un Grupo Interinstitucional permanece en las instalaciones. Se permitió el acceso de familiares el sábado y las visitas continuarían el domingo 11 de octubre.