Una caída de la natalidad que aún debe confirmarse y un gasto que llegaría a 6.3% del PIB en 2027 plantean la pregunta de cómo se financiarán las pensiones, según especialistas.
La caída de la natalidad y la alta informalidad laboral ponen en riesgo el financiamiento de las pensiones en México, advierte un reportaje de La Jornada publicado este domingo 18 de octubre. El texto cita al especialista Ramsé Gutiérrez, codirector de inversiones de Franklin Templeton Investments México, y al Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). “La pregunta relevante no es sólo demográfica. Es financiera y fiscal”, dijo Gutiérrez.
Menos nacimientos
La tasa global de natalidad bajó a 1.2 hijos por mujer en 2024, frente a 1.9 en 2019, con base en la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI. La edad mediana de la población pasó de 29 a 32 años entre 2020 y 2025, y el crecimiento anual fue de 0.7% en 2025, el nivel más bajo, según el reporte del INEGI.
Hay una reserva importante. El Consejo Nacional de Población (CONAPO) estimó una fecundidad de 1.92 en 2023 y proyectó 1.49 para 2070, y aclara que la cifra de 1.2, “si se confirma”, implicaría un crecimiento muy por debajo de esas proyecciones.
Informalidad y financiamiento
La informalidad alcanza a 52% de la población ocupada, unos 33 millones de personas. Gutiérrez advierte que la menor natalidad y la pirámide poblacional cambiarán el panorama fiscal y financiero de largo plazo, y que menos personas entrarán a la fuerza laboral dentro de 15 a 25 años, lo que haría insuficiente la recaudación. Es una proyección atribuida, no un dato confirmado.
El CIEP proyecta que el gasto en pensiones llegará a 2.5 billones de pesos el próximo año, 6.3% del PIB, con un aumento real de 3.5%. De acuerdo con el Paquete Económico 2027, 74.2% sería gasto contributivo y 25.8% no contributivo o del Bienestar. Según datos financieros el gasto del gobierno en pensiones se triplicó en diez años.
Vida laboral después de los 50
Un estudio de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), “De la longevidad informal a la cotización efectiva”, indica que a los 60 años un mexicano tiene en promedio 12.8 años más de vida saludable, la cifra más baja de los ocho países analizados, y que con jubilación a los 65 años la ventana es de unos 7.8 años. Según el reporte, 65.6% de los mayores de 50 años trabaja, pero 28.2% de ellos lo hace en la informalidad, y mucho de ese tiempo no cotiza.
Entre las conclusiones que El Cronista atribuye a la FIAP está que el requisito de semanas cotizadas, que sube de 750 a 1,000 hacia 2031 por la reforma de 2020, y otras reglas pueden desincentivar la cotización continua. La FIAP recomienda eliminar el requisito de cesantía y permitir cotizar después de pensionarse, y valora que la Pensión del Bienestar no tiene prueba de medios. Son recomendaciones de la federación, que agrupa a administradoras de fondos, y no hechos.
Lo que falta
La Jornada no incluye tasas de reemplazo, cobertura ni la relación de trabajadores por jubilado, ni propone medidas concretas: Gutiérrez plantea preparar el financiamiento con menos trabajadores y mayor longevidad.