Los reportes coinciden en detonaciones y en el rechazo de los asistentes, pero difieren en si la marcha se suspendió. No hay balance oficial de heridos ni de detenidos.
Grupos de encapuchados irrumpieron este domingo 18 de octubre en la segunda megamarcha por el agua en Guadalajara, y los propios manifestantes los replegaron al grito de “Fuera encapuchados”. La marcha salió a las 11:00 horas del Parque Rojo (Parque Revolución) rumbo al Palacio de Gobierno y se detuvo pocos minutos después, tras una detonación. Las reportes no dan un balance oficial de lesionados, detenidos ni asistentes.
Qué se vio en la calle
Testigos relataron que se detonaron artefactos explosivos que dejaron polvo con olor a pólvora, y que uno de los jóvenes encapuchados lanzó una pequeña bomba molotov, que se encendió al caer. No hay información confirmada sobre la identidad de quienes arrojaron los artefactos. El contingente encapuchado portaba palos y martillos y alegó solidaridad para sumarse; los asistentes les pidieron que se descubrieran el rostro para demostrar que no eran infiltrados. El Informador reportó al menos dos grupos con playeras de equipos de futbol y máscaras o bufandas tipo calavera, que fueron replegados a la parte trasera, y también un bloque negro.
Reportan que la marcha avanzó hasta la calle 8 de Julio, retrocedió al Parque Rojo y se concentró en la intersección de avenida Juárez y Federalismo, y que los manifestantes identificaron y replegaron al menos cinco grupos que habrían provocado detonaciones de cohetes, barrenos y un supuesto artefacto explosivo casero. Esos números son de reportes locales y no se verificaron. Primera Línea reportó petardos a la altura del Paraninfo de la UdeG, y otros reportes no especificados hablan de petardos hacia la zona de prensa y de periodistas lesionados.
La marcha se suspendió o no
Las fuentes difieren. Publimetro afirma que la comisión de seguridad de los organizadores decidió cancelar el recorrido hacia el Palacio de Gobierno por el riesgo de nuevas agresiones. La Silla Rota, con corte a las 13:30 horas, dice que la mayoría permaneció detenida junto al Parque Rojo, que un grupo de jóvenes pidió reanudar el avance y que otros se opusieron porque “no existen condiciones de seguridad para seguir con la protesta”. Infobae reporta que un contingente decidió no seguir la ruta y se quedó en un punto fijo lanzando consignas, sin aclarar si la marcha terminó formalmente. Por eso Tipómetro no da por cerrada la marcha hasta que haya una fuente que lo confirme.
Daños, gas y lo que no está confirmado
Publimetro afirma que personas encapuchadas hicieron pintas y dañaron una tienda deportiva, un hotel y una cafetería. Infobae, que cita a López-Dóriga, habla de comercios vandalizados y saqueos tras separarse los encapuchados del contingente; ese dato tiene una atribución débil. Infobae también reporta, sin fuente específica, que agentes estatales usaron gas lacrimógeno, cañones de agua y cuatro dispositivos de dispersión tras un lanzamiento de objetos contra antimotines. Publimetro y La Silla Rota no lo mencionan, y no hay saldo oficial de heridos. Tampoco hay una versión del Gobierno de Jalisco sobre estos hechos en las notas consultadas.
Señala que asistieron la CNDH y la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco al inicio, y que jóvenes organizaron brigadas de primeros auxilios y grupos con silbatos. Los manifestantes responsabilizaron al gobernador Pablo Lemus de obstaculizar la movilización, según esa nota, y el 11 de octubre Lemus atribuyó la violencia a un “grupo de choque” de unas 400 personas. Que ahora aparezcan encapuchados no demuestra por sí solo quiénes son ni a quién responden, y ninguna nota identifica a los grupos.
El contexto
Según Infobae y Publimetro, la primera marcha, el 11 de octubre, terminó en Casa Jalisco con gas lacrimógeno y chorros de agua. El balance del Gabinete de Seguridad estatal fue de 39 detenidos y 59 lesionados (31 civiles y 28 policías). Organizaciones civiles hablan de al menos 50 detenidos, cifras que no coinciden con la CNDH, que cita 32 detenidos según la Fiscalía. Lemus reconoció excesos y detenciones injustificadas, y 17 policías están bajo investigación interna, según el secretario de Seguridad, Juan Pablo Hernández. Los colectivos piden agua de calidad, justicia para los detenidos, sanciones por abusos policiales, rechazo a la privatización y la revocación de mandato de Lemus.