El trabajo analiza cómo una proteína de Staphylococcus aureus debilita la barrera de la piel y favorece la inflamación alérgica. Participan también el Massachusetts General Hospital y la Universidad del Sur de Florida.
Reynosa.- Un equipo de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) publicó una investigación en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, en colaboración con instituciones de Harvard y otros centros estadounidenses.
Qué estudia la investigación
El estudio se titula «La proteasa estafilocócica SspA altera la barrera epidérmica…» y se centra en la bacteria Staphylococcus aureus y su relación con enfermedades alérgicas de la piel, en particular la dermatitis atópica. Según la información difundida por la universidad, la bacteria altera la barrera cutánea y promueve la inflamación mediada por IL-22 en piel expuesta a alérgenos.
Los autores describen mecanismos de señalización neuroinmune que conectan la colonización bacteriana con la sensibilización de la piel a alérgenos y con la dermatitis neurogénica. Afirman que los resultados podrían servir para desarrollar terapias y diseñar de forma racional nuevos tratamientos para mejorar la calidad de vida de quienes viven con dermatitis atópica y otras afecciones alérgicas de la piel.
Quiénes participan
Los investigadores de la UAT mencionados son Juan Antonio Vázquez Mora y el doctor Juan Miguel Jiménez Andrade, del Laboratorio de Farmacología de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa Aztlán (UAMRA). El equipo incluye especialistas en inmunología, neurociencias, microbiología, bioquímica y bioinformática.
Las instituciones asociadas son Harvard Medical School (Charlestown, Massachusetts), el Massachusetts General Hospital y la Universidad del Sur de Florida. El rector de la UAT es Dámaso Anaya Alvarado.
Lo que conviene precisar
Es ciencia de mecanismos, no un tratamiento. Los hallazgos explican cómo ocurre un proceso biológico. No significa que ya exista una terapia disponible para pacientes; eso depende de investigación posterior.
Alcance de la colaboración con Harvard. La información disponible habla de instituciones asociadas, entre ellas Harvard Medical School, pero no identifica a investigadores individuales de Harvard ni su papel en el estudio. Tampoco es una colaboración exclusiva UAT-Harvard: participan al menos otras dos instituciones.