La Fiscalía de Sinaloa lo capturó cuatro días después de que la mujer fue hallada sin vida. La Guardia Nacional condenó el hecho y dijo que colabora con las autoridades.
CULIACÁN, Sinaloa.- La Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa detuvo la madrugada del viernes 6 de noviembre a Erick Gustavo “N”, de 29 años, elemento de la Guardia Nacional (GN), como probable responsable del feminicidio de su esposa, Christian Ziboney Cárdenas, también agente activa de la corporación, quien fue encontrada sin vida el 2 de noviembre en un departamento de Culiacán.
Qué informó la Fiscalía
La FGE integró la carpeta por feminicidio y obtuvo una orden de aprehensión contra el agente federal. Elementos de la Unidad Especializada en Aprehensiones (UNESA) ejecutaron la orden y lo pusieron a disposición del Juzgado de Primera Instancia de Control y de Enjuiciamiento Penal de la Región Centro, que determinará su situación jurídica. Infobae lo identifica como Erick Gustavo Acero Hernández, alias “El Acero”.
La mujer fue localizada en el departamento que ambos compartían, en el fraccionamiento Alturas del Sur. Astillero Informa reporta que tenía signos de violencia. Era originaria de Teacapán, municipio de Escuinapa, y, según la Fiscalía, ambos eran de ese municipio. Los medios difieren en su edad: 34 años según la FGE citada por varios medios y 32 según La Silla Rota. La Silla Rota añade que era madre de una menor.
Los reportes indican que existía un antecedente de llamada por violencia intrafamiliar relacionado con el caso. Reforma, citando reportes locales, señala que la pareja presuntamente discutió antes del crimen; las autoridades no han informado el móvil.
Posición de la Guardia Nacional
La corporación condenó “enérgicamente” cualquier acto de violencia contra las mujeres y reiteró su política de “cero tolerancia”. Aseguró que mantendrá su colaboración con las autoridades estatales. No se encontraron datos sobre procedimientos internos o su baja de la corporación.
La familia, amigos y compañeros de la GN despidieron a la agente en Teacapán con una guardia de honor. El caso causó indignación entre habitantes de su comunidad y organizaciones feministas, que exigieron el esclarecimiento total de los hechos.