SAN NICOLÁS, TAMAULIPAS: 258 AÑOS DE HISTORIA, PLATA, SILENCIO Y RESILIENCIA

Fundado en 1768 sobre una veta de plata en plena Sierra de San Carlos, este pequeño municipio tamaulipeco vivió su esplendor colonial, su colapso y su lenta reconstrucción. Hoy, a sus 258 años, celebra su aniversario con música, fiesta y el orgullo de seguir en pie.

EL ORIGEN: UNA VETA DE PLATA EN LA SIERRA

Todo comenzó con un destello plateado en la roca. El 1 de abril de 1768, en plena época colonial, fue fundado en la Sierra de San Carlos lo que entonces se llamó simplemente «Mineral»: un asentamiento nacido a raíz del descubrimiento de una veta de plata a la que se bautizó con el nombre de La Luz. Sus primeros 209 habitantes eran administrados espiritualmente por el ministro de la villa de San Carlos, el municipio vecino más cercano.

La historia de San Nicolás como centro minero se remonta precisamente a ese año. El Real de San Nicolás de Croix, como también se le conoció, se descubrió a solo tres leguas del entonces ya activo Real de San José de Tamaulipa, y rápidamente se convirtió en un nodo principal de explotación de vetas. Las minas de la zona se dedicaban principalmente a la extracción de plata y oro, con cobre y plomo en menor medida. Junto a las de San José, las minas de San Nicolás fueron consideradas las más grandes e importantes de todo Tamaulipas en ese período colonial.

EL AUGE: DE 209 A 15,500 HABITANTES EN CUATRO AÑOS

Lo que ocurrió en los siguientes años fue extraordinario. Para 1772, apenas cuatro años después de su fundación, el pequeño asentamiento minero había crecido de manera explosiva: pasó de sus 209 habitantes originales a 15,500 personas. Mineros, comerciantes, sacerdotes, autoridades coloniales y sus familias llegaron atraídos por la riqueza de la plata. San Nicolás se convirtió en uno de los centros económicos más dinámicos del Nuevo Santander, como se llamaba entonces la región que hoy es Tamaulipas.

De ese período de bonanza quedan testigos arquitectónicos que aún hoy se pueden visitar. La Parroquia de San Nicolás Tolentino, construida en 1769 —apenas un año después de la fundación— y cuya construcción coincidió con el descubrimiento del Real de San Nicolás, es hoy uno de los monumentos más representativos del municipio. La Presidencia Municipal data incluso de antes: fue construida desde 1760, hecha de piedra con adobe, con paredes gruesas que conservan el frescor de las alturas serranas y un hermoso balcón desde el que se puede observar la plaza municipal y gran parte de la cabecera.

LA CAÍDA: CUANDO LA VETA MÁS RICA SE HUNDIÓ

La bonanza duró poco más de una década. En 1780, la veta más rica del mineral se hundió, marcando el inicio del declive. A ello se sumó otro golpe devastador: la expulsión de los españoles, quienes eran los principales compradores de la plata que extraían los mineros locales. Sin mercado y sin la veta principal, la actividad minera se desplomó y con ella la población.

El cuadro que encontró el botánico francés Luis Berlandier al visitar la población en 1831 era desolador. En sus propias palabras, registradas para la historia, describió que al entrar al pueblo creía andar en medio de las ruinas de una antigua y abandonada población: las casas, todas de lajas y calizas, estaban deshabitadas; los techos habían caído y entre los muros ya crecían árboles. De vez en cuando se encontraba una mala choza habitada por algún minero que había cambiado su oficio por el de mezcalero.

«Creía andar en medio de las ruinas de una antigua y abandonada población… las casas todas de lajas y calizas están deshabitadas; las azoteas se han venido abajo y en medio de los muros vegetan ya varios árboles.»  — Luis Berlandier, botánico francés, 1831

EL MUNICIPIO HOY: SIERRA, SILENCIO Y VOCACIÓN GANADERA

San Nicolás es hoy uno de los 43 municipios que conforman el estado de Tamaulipas. Se localiza sobre la Sierra Chiquita tamaulipeca, con una elevación promedio de 600 metros sobre el nivel del mar, lo que le otorga un clima semiárido y extremoso, con heladas frecuentes en invierno. Su extensión territorial es de aproximadamente 457 kilómetros cuadrados —el 0.90% del total estatal— y colinda al norte con Burgos, al sur con Jiménez, al este con Cruillas y al oeste con San Carlos.

Con apenas poco más de mil habitantes según los últimos censos, San Nicolás es uno de los municipios más pequeños en población de Tamaulipas. Su geografía accidentada, de difícil acceso, ha sido históricamente un obstáculo para el desarrollo de infraestructura. La actividad económica principal se transformó radicalmente: de ser una potencia minera colonial pasó a sustentarse en la agricultura, la ganadería —particularmente de ganado caprino— y el turismo cinegético ocasional. El río San Nicolás, que nace en el valle donde se asienta la cabecera municipal, recorre el territorio y se vierte finalmente en el río Conchos o San Fernando.

PERSONAJES ILUSTRES: LOS HIJOS QUE DEJARON HUELLA

A pesar de su tamaño, San Nicolás dio a Tamaulipas y a México figuras de peso histórico. El más destacado es Francisco Castellanos Tuexi (1893-?), militar y político que participó en la Revolución Mexicana, llegó a ser Gobernador del Estado de Tamaulipas de 1923 a 1933 y posteriormente se desempeñó como Procurador General de Justicia del Distrito Federal entre 1940 y 1946. La calle principal de la cabecera municipal lleva su nombre.

Otro hijo ilustre fue Juan Rincón (1893-1951), político que también llegó a ocupar la gubernatura del estado de Tamaulipas. Junto a ellos, Maximiliano Hernández G. (1889-?) completa la lista de los personajes nacidos en este municipio serrano que trascendieron más allá de sus montañas.

EL FUTURO: LA PLATA QUE PODRÍA VOLVER

La historia minera de San Nicolás podría tener un nuevo capítulo. El Gobierno de Tamaulipas realizó recientemente una evaluación de la Mina San José, ubicada en el municipio y cuyo título de concesión fue operado históricamente por compañías como la Compañía Minera Moctezuma y Anexas. El interés gubernamental se centra en el potencial de extracción de plomo y materiales pétreos. La propuesta contempla una estructura cooperativista que garantice que los beneficios económicos lleguen directamente a los pobladores del municipio.

La idea de unir la riqueza histórica del municipio con un modelo de desarrollo moderno y sostenible resonó entre analistas y habitantes: San Nicolás fue durante su auge colonial la joya minera del Nuevo Santander. Quizás, 258 años después de su fundación, las montañas que lo vieron nacer tengan todavía algo que decir.

258 AÑOS: LA FIESTA QUE NUNCA SE OLVIDA

Cada 1 de abril, San Nicolás celebra el aniversario de su fundación con una tradición que se mantiene viva generación tras generación: por la tarde se realiza un festival artístico, verbena popular y baile. La fiesta es el momento en que el municipio —pequeño en número pero grande en identidad— reúne a sus hijos, recibe visitantes y renueva su orgullo de existir.

Este 2026, la celebración del 258 Aniversario de Fundación promete ser especialmente emotiva. La presidenta municipal Analy Becerra invitó cordialmente a toda la comunidad y visitantes a los festejos, con la actuación de Los Corceles de Linares y Memo García Jr. como artistas invitados. Una noche de música norteña en una tierra que lleva más de dos siglos resistiendo, celebrando y recordando que, aunque la veta se hunda, el pueblo sigue en pie.