La derrota de México ante Estados Unidos (5-3) dejó más que un marcador doloroso. Un gesto que duró apenas segundos en el diamante encendió las redes sociales y podría tener consecuencias dentro del vestidor de los Seattle Mariners.
Randy Arozarena, jardinero del equipo de México, protagonizó un tenso momento cuando su propio compañero de equipo en los Seattle Mariners, el receptor Cal Raleigh, se negó a devolverle el saludo durante su primer turno al bate en el partido frente a Estados Unidos.
Lo más impactante no fue el gesto en el diamante, sino lo que vino después. En la zona de medios, Arozarena no se guardó absolutamente nada.
| «Lo primero y único que él tiene que hacer es darle gracias a Dios de que tiene buenos papás, que sus papás están muy bien educados. Hace dos días que los pude ver en el hotel y me fueron a saludar, me dieron un abrazo y me dijeron que estaban muy orgullosos de mí.» — Randy Arozarena, jugador de México |
Acto seguido, Arozarena utilizó lenguaje soez para referirse directamente a Raleigh y dio por terminada la entrevista que le estaban realizando, dejando un tenso silencio entre los reporteros presentes.
Historia que se repite
Lo curioso es que esto no le ocurre por primera vez a Arozarena en este torneo. En el Clásico Mundial de 2023, el receptor Will Smith tampoco respondió el saludo del cubano cuando representaba a México. La historia parece repetirse edición tras edición.
Cabe señalar que este tipo de situaciones no son completamente inusuales entre receptores. En el mismo torneo, el catcher de Australia, Robbie Perkins, también declinó un saludo de mano, aunque en ese caso explicó que era para evitar que la resina para el bate se le pegara en la mano.
¿Qué pasará en los Mariners?
La pregunta que todos se hacen ahora es: ¿cómo será el reencuentro de Arozarena y Raleigh en los entrenamientos de primavera de los Mariners? Raleigh tiene contrato con Seattle hasta 2030, mientras que Arozarena se convertirá en agente libre al terminar la temporada 2026.
Un gesto que duró segundos en el diamante podría cambiar la dinámica de todo un vestidor durante meses.