Desde el inicio de la guerra en Medio Oriente, ya hace un mes, el valor de las 10 mayores empresas energéticas de Estados Unidos que cotizan en las bolsas de valores se disparó en alrededor de 201 mil 571 millones de dólares, equivalente a lo que el Pentágono solicitó de manera adicional para financiar operaciones militares relacionadas con Irán.
Al cierre de la jornada del 27 de febrero –el día del estallido del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán–, dichas compañías tenían un valor conjunto de mercado de un billón 686 mil 523 millones 186 mil dólares, y al término de la sesión del pasado día 27 se ubicó en un billón 888 mil 94 millones 51 mil dólares, un incremento de 12 por ciento.
Las empresas de energía más grandes de América del Norte, clasificadas por capitalización de mercado al cierre del viernes pasado, incluyen a Exxon Mobil (XOM), con una capitalización en bolsa de 712 mil 515 millones de dólares; Chevron (CVX), 421 mil 300 millones; ConocoPhillips (COP), 163 mil 503 millones; Marathon Petroleum (MPC), 74 mil 187 millones; Sib NV (SLB), 80 mil 303 millones y Valero Energy (VLO), 76 mil millones de dólares, entre otras.
El estrecho de Ormuz (la ruta de tránsito más importante del mundo para el petróleo crudo y el punto vital para 20 por ciento de la distribución del petróleo del mundo y fundamental para el fin de la guerra) está cerrado desde hace un mes, bajo la amenaza de Irán de que prendería fuego a barcos que intenten la ruta.
Lo anterior genera temor a interrupciones en la producción, lo que eleva el precio del hidrocarburo y, por ende, el valor de las empresas que lo producen.
Un alza prolongada y fuerte en el petróleo puede afectar la inflación y las tasas de interés más adelante.
Brett Arends, especialista en mercados, economía y finanzas, con experiencia como analista y consultor, sostiene que el precio internacional del petróleo difícilmente subirá mucho más, pero pronostica se mantendrá alto por largo plazo.
Rentabilidad
A consecuencia de la guerra en Medio Oriente (Estados Unidos, Israel e Irán) y el temor de que el conflicto tarde más de lo esperado, el petróleo Brent cerró el viernes en 113.83 dólares por barril, lo que representó un avance de 56.25 por ciento en un mes de la guerra. El WTI subió 49.75 por ciento, hasta superar 100.17 dólares. El gas natural en Europa se disparó a 69.52 dólares, a partir de 54.18 euros hace un mes.
Las bolsas y el precio del petróleo se vieron sometidos el pasado lunes (23 de marzo) a una montaña rusa que provocó fuertes oscilaciones durante la jornada y que tuvieron un detonante común: la decisión de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, de aplazar el ataque a instalaciones energéticas de Irán.
Tan sólo el Exchange Traded Fund (ETF), un título referenciado en este caso en empresas energéticas, el Vanguard Energy (VDE) registra ganancia de 10.63 por ciento en un mes de conflagración en Medio Oriente. Lo que demuestra que es de los sectores que en la coyuntura gana dividendos en la bolsa.
La rentabilidad en el consumo es discrecional; por ejemplo, el ETF XLY, cae 8.25 por ciento. El consumo básico, ETF XLP, retrocede 7.94 por ciento. Por su parte, el sector financiero, ETF XLF, cede 6.93 por ciento en un mes.
Mientras, ha surgido una nueva arista del conflicto este fin de semana, tras la actuación de los hutíes de Yemen, que han lanzado un misil contra Israel y que, de manera previsible, tensionará más el mercado de gas y petróleo. La fecha marcada en rojo para el mercado es el 6 de abril, cuando vence el lapso dado por Trump para no atacar las infraestructuras energéticas en Irán.