«Hay una muy buena probabilidad»: El gobierno de Trump promete gasolina bajo los 3 dólares para el verano, pero hoy cuesta 3.70

El secretario de Energía Chris Wright prometió este domingo que los precios del combustible bajarán en cuanto termine la guerra contra Irán. La realidad: desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, la gasolina subió un 24% y el diésel un 32%. La promesa depende de que la guerra acabe pronto, y eso nadie lo puede garantizar.

LA PROMESA: WRIGHT EN NBC Y ABC ESTE DOMINGO

Este domingo 15 de marzo, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, apareció en dos programas de televisión nacionales —Meet the Press de NBC y State of the Union de CNN— con un mensaje dirigido directamente a los conductores estadounidenses: paciencia.

«Los estadounidenses lo están sintiendo ahora mismo. Lo seguirán sintiendo durante unas pocas semanas más. Pero existe una muy buena probabilidad de que la gasolina baje de los 3 dólares por galón para el verano.»  — Chris Wright, secretario de Energía, NBC Meet the Press, 15 de marzo de 2026

En CNN, el funcionario fue aún más optimista: «Mire, nunca se sabe exactamente el plazo, pero en el peor de los casos, esto es cuestión de semanas, no de meses». Luego añadió una frase que sin embargo resume mejor la incertidumbre real del momento: «En la guerra no hay garantías. El plazo aún no está del todo claro».

LA REALIDAD: DE 2.94 A 3.70 DÓLARES EN DOS SEMANAS

Los números cuentan una historia diferente a la promesa oficial. El 1 de marzo de 2026 —un día después del inicio de los bombardeos contra Irán— el precio promedio nacional de un galón de gasolina en Estados Unidos era de 2.94 dólares, según la plataforma GasBuddy citada por NBC News. Para el sábado 14 de marzo, apenas dos semanas después, esa cifra había subido a 3.70 dólares por galón —un incremento de 76 centavos, equivalente al 25.8% en solo 14 días—. El diésel, por su parte, acumula un alza del 32% en el mismo período.

La causa es directa: el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, permanece cerrado por órdenes de la Guardia Revolucionaria iraní desde el inicio del conflicto. Con ese paso bloqueado, el crudo que normalmente fluye hacia Asia, Europa y los propios mercados estadounidenses ha dejado de circular con normalidad, generando una escasez artificial que se refleja inmediatamente en los surtidores.

FECHAPRECIO/GALÓNVARIACIÓN
1 marzo 2026$ 2.94 USDInicio guerra
4 marzo 2026$ 3.20 USD+8.8%
11 marzo 2026$ 3.57 USD+21.4%
14 marzo 2026$ 3.70 USD+25.8%

LA ESTRATEGIA DE WASHINGTON: RESERVAS, PRODUCCIÓN Y ORMUZ

El gobierno de Trump no se ha quedado solo en palabras. Para contener el impacto económico de la guerra, Wright anunció tres medidas concretas que ya están en marcha. La primera es la coordinación con más de 30 naciones para la liberación de 400 millones de barriles de reservas estratégicas de petróleo en el mercado, un volumen sin precedentes en la historia reciente. La segunda es la activación de nueva producción de crudo en las costas de California, aprovechando concesiones que habían permanecido sin explotar. La tercera, y más importante a largo plazo, es la presión internacional para reabrir el estrecho de Ormuz.

Trump hizo un llamado público a China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido para que desplieguen embarcaciones militares en el estrecho. El presidente estadounidense afirmó que varios gobiernos «no solo lo han aceptado, sino que creen que es una gran idea», aunque se reservó los nombres de los países que ya respondieron positivamente. Wright añadió que la reapertura de Ormuz es incluso más importante para China que para Estados Unidos, dado que las naciones asiáticas dependen del estrecho para el 60% de su suministro energético.

EL ARGUMENTO DE TRUMP: LA GUERRA TRAERÁ ENERGÍA MÁS BARATA

El presidente Trump fue un paso más allá en sus declaraciones del sábado en NBC, prometiendo que una vez terminada la guerra, el petróleo no solo volverá a sus niveles anteriores sino que caerá aún más bajo. Su argumento: el conflicto eliminará definitivamente la principal amenaza al flujo energético de Medio Oriente, lo que liberará reservas bloqueadas y estabilizará los mercados globales. «Hay muchísimo petróleo, muchísimo gas… Hay muchísimo ahí fuera, pero ya saben, está un poco obstruido. Pronto se desbloqueará», declaró.

Wright complementó esta visión con una promesa de largo plazo: al terminar la guerra, Estados Unidos avanzará hacia «un mundo con mayor abundancia de energía, energía más asequible y menos riesgos para los soldados y el comercio estadounidenses en Oriente Medio». El secretario insistió en que el país sigue siendo el mayor productor de crudo y el primer exportador de gas natural licuado del mundo, y que la crisis actual es una «disrupción de corto plazo», no una escasez estructural.

LOS ESCÉPTICOS: ¿POR QUÉ LA PROMESA ES DIFÍCIL DE CUMPLIR?

Los analistas energéticos advierten que la promesa de Wright enfrenta al menos tres obstáculos concretos. El primero es la incertidumbre sobre cuándo terminará la guerra: el propio secretario de Energía reconoció que «el plazo no está del todo claro», mientras que el secretario de Defensa Pete Hegseth señaló que el plan de Trump es neutralizar las capacidades militares iraníes en un período de cuatro a seis semanas. Si ese plazo no se cumple, la promesa de gasolina barata para el verano se vuelve inviable.

El segundo obstáculo es estacional: a partir de la primavera, las refinerías estadounidenses cambian a una «mezcla de verano» de gasolina más cara, diseñada para reducir la contaminación por smog en los meses de calor. Esta transición añade automáticamente entre 15 y 20 centavos por galón, independientemente del precio del crudo. El tercero es la propia dinámica del mercado: incluso si Ormuz se reabre, la normalización de los precios suele tomar semanas adicionales después del fin de la crisis que los disparó.

Frente a las advertencias iraníes de que el crudo podría llegar a los 200 dólares por barril, Wright las descartó de manera categórica como «retórica sin fundamentos». Por su parte, el barril Brent se cotizaba este domingo alrededor de los 106 dólares.

EL EFECTO COLATERAL: RENACE EL INTERÉS POR LOS AUTOS ELÉCTRICOS

El alza en los precios de la gasolina está teniendo un efecto inesperado en el mercado automotriz estadounidense: un repunte notable en el interés por los vehículos eléctricos. Conductores como Kevin Ketels, de Detroit, se muestran satisfechos de no depender del combustible convencional. «La electricidad puede subir, pero no tanto como la gasolina y tampoco subirá tan rápido», señaló.

Expertos como Erich Muehlegger, profesor de economía de la Universidad de California en Davis, confirman la ventaja: «Los precios de la electricidad residencial están regulados y son mucho menos volátiles que los de la gasolina». Sin embargo, el costo inicial de un vehículo eléctrico nuevo —promedio de 55,300 dólares— sigue siendo significativamente mayor al de uno de gasolina, que ronda los 49,353 dólares, según Kelley Blue Book.

LO QUE NECESITAS SABER

⛽ Precio actual (14 marzo): 3.70 USD/galón — máximo en casi 22 meses

📈 Alza desde el inicio de la guerra: +25.8% gasolina / +32% diésel

🛢️ Causa principal: Estrecho de Ormuz cerrado — 20% del petróleo mundial bloqueado

💬 Promesa oficial: bajar de 3 USD/galón para el verano