Irán.- En medio de un conflicto que ya suma casi 27 días, Irán escaló dramáticamente su postura militar este jueves al anunciar la movilización de más de un millón de combatientes listos para enfrentar una posible ofensiva terrestre de Estados Unidos en suelo iraní.
Una fuente militar informada declaró a la Agencia de Noticias Tasnim que, con la propagación de especulaciones sobre una posible incursión terrestre estadounidense en el frente sur de Irán, ha surgido una ola de entusiasmo entre los combatientes terrestres iraníes para crear lo que describieron como «un infierno histórico» para los norteamericanos en suelo iraní.
La misma fuente señaló que, además de organizar a más de un millón de personas para el combate terrestre, en los últimos días un gran volumen de solicitudes de jóvenes iraníes ha llegado a los centros del Basij, la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y el Ejército regular para sumarse voluntariamente a las filas de combate.
El contexto del conflicto
El conflicto, denominado «Guerra del Ramadán» dentro de Irán, inició el 28 de febrero de 2026 cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una serie de bombardeos aéreos sorpresivos sobre varias ciudades iraníes, mientras se desarrollaban negociaciones diplomáticas entre ambas naciones.
El presidente Donald Trump calificó el objetivo de la operación «Furia Épica» como «defender al pueblo estadounidense» y «eliminar las amenazas inminentes del régimen iraní».
Dentro de Irán, el régimen opera sin su líder supremo el ayatola Alí Jamenei, quien fue asesinado en los ataques iniciales, pero aún mantiene la capacidad de lanzar ofensivas en toda la región. Un consejo de liderazgo de tres personas ocupa el poder de forma interina mientras se designa al nuevo líder supremo.
La amenaza del Estrecho de Ormuz
La fuente militar iraní fue contundente respecto al Estrecho de Ormuz: «Los Estados Unidos quieren abrirlo a través del suicidio y el autosacrificio; no hay problema. Estamos listos tanto para que lleven a cabo su estrategia suicida como para que el estrecho permanezca cerrado.»
Respuesta de Washington
El secretario de Defensa Pete Hegseth calificó la guerra como algo digno «de los libros de historia», mientras que el vicepresidente JD Vance afirmó que Estados Unidos tiene «opciones» para garantizar que Irán no desarrolle un arma nuclear.
Por su parte, Trump descartó cualquier alto el fuego: «No quiero un alto el fuego. No acuerdas uno cuando estás aniquilando al otro bando.»
El conflicto continúa sin señales de una solución diplomática a la vista, con el mundo observando si la guerra aérea escala hacia una confrontación terrestre de consecuencias impredecibles.