Mina Santa Fe, Sinaloa: más de 180 horas de rescate, un minero salvo y tres aún atrapados bajo el agua y el lodo

Una semana después del colapso de la presa de jales en el yacimiento de El Rosario, el operativo de rescate enfrenta su momento más crítico: el agua acumulada hasta la bóveda impide el acceso físico donde se presume están los tres trabajadores.

El derrumbe que cambió todo

El miércoles 25 de marzo de 2026, una cuadrilla de 25 trabajadores realizaba excavaciones en la mina Santa Fe, ubicada en la comunidad de Los Arrayanes —también conocida como Cacalotán— en el municipio de El Rosario, Sinaloa, cuando una presa de jales colapsó de manera súbita. El flujo de lodo y residuos mineros inundó los túneles en cuestión de minutos. De los 25 trabajadores presentes, 21 lograron salir ilesos por sus propios medios. Cuatro quedaron atrapados en las profundidades del yacimiento.

La noticia llegó rápido a todo el país. En horas, el gobierno federal activó el Plan DN-III, desplegó a la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la Coordinación Nacional de Protección Civil. Comenzó así uno de los operativos de rescate minero más complejos que México ha enfrentado en años recientes.

 «Sabía que en cualquier rato tenía que reventar. Vi el avance del lodo y salté hacia el contrapozo.» — José Alejandro, minero rescatado con vida tras más de 100 horas atrapado en la mina Santa Fe.

El milagro del lunes: José Alejandro sale por su propio pie

El lunes 31 de marzo, después de más de 100 horas de oscuridad total y temperaturas de hasta 30 grados dentro de los túneles, el operador de ecutron José Alejandro fue rescatado con vida. Su historia de supervivencia resume la dureza de lo que enfrentaron los cuatro mineros atrapados.

José Alejandro detectó el peligro segundos antes del colapso. Al ver el avance del lodo, tomó una decisión instantánea: saltó hacia un contrapozo, un ducto vertical de ventilación, lo que le permitió ganar altura y evitar ser arrastrado por el flujo que bajaba en forma de caracol. Durante cuatro días sobrevivió gracias al oxígeno disponible en el ducto y, según sus propias palabras, pensando en su familia. ‘Recordaba a mis hijas de 20 y 25 años, y en mi nietecita de 8’, relató el trabajador tras ser rescatado. Salió por su propio pie, con leve deshidratación, ante el llanto y los abrazos de su esposa Martha Pérez Colín, quien se había aferrado a la fe durante cuatro días de angustia.

El testimonio de José Alejandro fue inmediatamente valioso para el operativo: proporcionó información sobre el lugar donde vio por última vez a sus tres compañeros, una referencia crucial para que las brigadas orientaran su búsqueda.

ESTADO DEL RESCATE — MINA SANTA FE, EL ROSARIO, SINALOA
Fecha del accidenteMiércoles 25 de marzo de 2026
CausaColapso de presa de jales durante excavaciones
Trabajadores presentes25 en total
Ilesos que salieron solos21 trabajadores
Atrapados inicialmente4 mineros
Rescatado con vidaJosé Alejandro — lunes 31 de marzo
Aún atrapados3 mineros (de Guanajuato, Jalisco y sureste de México)
Horas de operativo+180 horas ininterrumpidas (al 2 de abril)
Rescatistas desplegados+300 elementos de los tres niveles de gobierno
Principal obstáculoAgua acumulada hasta la bóveda + jales de 1.5 m
Acción clave hoyTapón de concreto de 5 m completado al 50% — bombeo activo
Coordinación federalSEDENA, GN, Semar, CNPC, CFE, Protección Civil Sinaloa

El enemigo invisible: el agua y los jales

Tras el rescate de José Alejandro, las brigadas reorientaron sus esfuerzos hacia los tres trabajadores restantes. Pero el escenario que encontraron era radicalmente más difícil. La Coordinación Nacional de Protección Civil describió un entorno de ‘extrema complejidad’: la acumulación de jales — residuos sólidos del proceso minero — con alturas superiores a 1.5 metros, combinada con el incremento del nivel del agua hasta el techo de la bóveda, ha impedido que los rescatistas puedan avanzar físicamente hacia la zona donde se presume están los tres mineros.

El manto freático natural de la región sigue alimentando la inundación, dificultando el trabajo de bombeo. Las primeras bombas instaladas resultaron insuficientes para reducir el nivel del líquido con la velocidad necesaria. La CFE desplegó equipo de mayor capacidad y los especialistas trabajaron día y noche para estabilizar el nivel del agua. A esto se suma que el agua impide que el sonido viaje con normalidad en los túneles, lo que dificulta detectar señales de vida de los mineros.

 «Tenemos la confianza de que están a salvo. Si la hipótesis es correcta, existe una burbuja de aire en la parte alta del crucero donde estaban trabajando el día del accidente.» — Álvaro Vargas Miranda, gerente de Industria Minera Sinaloa.

La esperanza: la burbuja de aire

Lo que mantiene viva la esperanza de los rescatistas y las familias es una hipótesis técnica que el gerente de la empresa, Álvaro Vargas Miranda, explicó a medios locales: el punto donde se presume están los tres mineros —un crucero a unos 15 metros del acceso— tiene una cavidad con una bóveda más alta que el nivel del agua. Si los trabajadores lograron llegar hasta ese punto, podría haberse formado una burbuja de aire que les permita respirar.

‘Mientras no suba el nivel del agua, están a salvo en el sitio’, afirmó el gerente. Esta afirmación, aunque no confirmada, es el sustento técnico que mantiene el operativo en modo de rescate y no de recuperación. Las brigadas han explorado ya 3.2 kilómetros de rampas y se encuentran actualmente concentradas en la denominada zona cero, los últimos metros que los separan del punto donde podrían estar los trabajadores.

El tapón de concreto: la maniobra decisiva de hoy

La solución técnica que permitirá reanudar el avance físico es la construcción de un tapón de concreto de cinco metros de extensión, anclado al terreno, diseñado para contener la presión hidráulica acumulada en la zona. La obra se ejecuta en fases: limpieza —ya concluida—, anclaje, armado, cimbrado e inyección de concreto — esta última etapa en desarrollo activo.

La coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, confirmó este jueves que una vez completado el tapón — reportado al 50% de avance el 2 de abril — iniciarán las maniobras definitivas de rescate. En paralelo, el bombeo continúa extrayendo el agua acumulada para mejorar las condiciones de acceso. Velázquez Alzúa señaló que por instrucciones directas de la presidenta Claudia Sheinbaum, el operativo no se detendrá hasta agotar todas las posibilidades.

El despliegue humano: 300 personas, 180 horas

El operativo en El Rosario es uno de los más amplios que se hayan desplegado en un rescate minero en México en años recientes. Más de 300 elementos de los tres niveles de gobierno trabajan en turnos de cuatro horas, las 24 horas del día, coordinados por la SEDENA, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y Protección Civil. A ellos se suman brigadas voluntarias de los clústeres mineros de Zacatecas, Durango y Jalisco — este último envió 40 rescatistas con equipo especializado. El grupo Urban Search and Rescue (USAR) participa con expertos en rescates de alta complejidad. La Cámara Minera de México también aportó equipos y personal.

Los familiares de los tres mineros — uno originario de Guanajuato, uno de Jalisco y uno del sureste del país — esperan en una cabaña asignada por la empresa cerca del puesto de mando, donde reciben informes al término de cada turno. Las autoridades han garantizado comunicación permanente y acompañamiento durante todo el operativo.