Después de una jornada de presión en la Planta 1, representantes sindicales se sentaron con el gerente ing. Marco Antonio Hernández Acosta y sellaron un calendario de jubilaciones. Los 50 manifestantes, entre ellos don Eleazar González con 45 años de servicio, comenzaron a retirarse al conocer el acuerdo.
Matamoros, Tamaulipas.- Lo que inició como una protesta en las instalaciones de la Planta 1 de la Junta de Aguas y Drenaje (JAD) de Matamoros terminó este martes con un acuerdo concreto: los trabajadores sindicalizados que exigían jubilación comenzarán a recibirla a partir del 27 de marzo, en grupos escalonados, hasta que todos los casos pendientes queden resueltos.
Luego de horas de tensión, en las que los cerca de 50 manifestantes rechazaron dialogar con un enviado de la gerencia y exigieron que el propio titular de la institución diera la cara, representantes del sindicato de la JAD finalmente entraron a una reunión con el gerente, el ingeniero Marco Antonio Hernández Acosta. De esa mesa salió el acuerdo que puso fin a la protesta.
El acuerdo: fechas, números y calendario
TÉRMINOS DEL ACUERDO
• Primera jubilación: 10 trabajadores el 27 de marzo de 2026.
• Grupos posteriores: 5 trabajadores jubilados cada bimestre hasta completar todos los casos pendientes.
Con este calendario, la JAD se compromete a procesar de forma ordenada y progresiva las jubilaciones de todos los trabajadores que cumplan con los requisitos, evitando que situaciones como la de don Eleazar González —quien lleva 45 años al servicio de la institución— vuelvan a prolongarse indefinidamente.
Cómo se llegó hasta aquí
La jornada no estuvo exenta de fricción. En un primer momento, la gerencia envió como intermediario a Luis Colmenero Lucio, quien invitó a los manifestantes a pasar a dialogar. Los trabajadores rechazaron la propuesta de plano: ya habían tenido conversaciones previas con la gerencia sin resultados, y esta vez querían que el titular de la JAD compareciera directamente ante ellos.
Esa firmeza fue determinante. Finalmente, representantes del sindicato entraron a la reunión con el ingeniero Hernández Acosta y lograron que el acuerdo se concretara en términos y fechas específicos, no en promesas genéricas.
Las pancartas que impulsaron el cambio
Durante horas, estas frases escritas a mano frente a la Planta 1 fueron el rostro visible de la demanda:
“No puedo trabajar, estoy enfermo”
“Tengo 68 años, quiero mi jubilación”
“Gerente, si yo fuera tu familia, me pensionas”
“No me quiero morir aquí. Jubilación sí”
“Somos 50, ya no podemos trabajar, estamos enfermos”
Hoy esas pancartas se guardaron. Los trabajadores comenzaron a retirarse de la Planta 1 con un papel en la mano que, por primera vez en mucho tiempo, les da una fecha concreta: el 27 de marzo.
El acuerdo se cumplirá: la presión no termina
Aunque el ambiente se disipó con relativa calma, los trabajadores y su sindicato seguirán de cerca el cumplimiento del calendario acordado. La amenaza de huelga que sobrevolaba la jornada no desaparece automáticamente: si el 27 de marzo las primeras 10 jubilaciones no se materializan, la presión podría regresar con más fuerza. Por ahora, sin embargo, trabajadores como don Eleazar González pueden ver, por fin, el final del camino.