Francisco Zapata, Abraham Aguilera y Leandro Veltrán permanecen atrapados a 350 metros de profundidad en El Rosario, Sinaloa. Más de 136 horas de operaciones ininterrumpidas, 2.2 kilómetros de galerías recorridas y la esperanza intacta de encontrarlos con vida.
Siete días después de que el colapso de una presa de jales sepultara en lodo el interior de la Mina Santa Fe, en el municipio de El Rosario, Sinaloa, las labores de rescate continúan sin pausa. De los cuatro trabajadores atrapados originalmente, uno fue rescatado con vida en la madrugada del lunes 30 de marzo: José Alejandro Cástulo Colín, de 44 años, originario de Michoacán. Ahora, tres siguen atrapados: Francisco Zapata, Abraham Aguilera y Leandro Veltrán.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que los mineros se encuentran a unos 350 metros de profundidad. Los equipos de rescate han avanzado 2.2 kilómetros dentro de las galerías en su búsqueda, trabajando contra el reloj y contra el lodo que inunda los niveles inferiores de la mina.
| «Ojalá podamos encontrar a los otros tres mineros en buenas condiciones» — Presidenta Claudia Sheinbaum, 30 de marzo de 2026. |
| ESTADO DEL RESCATE — 1 DE ABRIL DE 2026 | |
| Fecha del accidente | 25 de marzo de 2026, ~15:00 hrs |
| Causa | Colapso de presa de jales (geomembrana) |
| Mineros inicialmente atrapados | 4 trabajadores |
| Rescatado con vida | José Alejandro Cástulo Colín (30 mar.) |
| Aún atrapados | Francisco Zapata, Abraham Aguilera, Leandro Veltrán |
| Profundidad | ~350 metros |
| Horas de operación | Más de 136 horas ininterrumpidas |
| Avance en galerías | 2.2 kilómetros recorridos |
| Efectivos desplegados | Más de 300 elementos (Ejército, Marina, GN, PC) |
Las operaciones en el sitio
El Puesto de Comando Unificado instalado en la zona coordina los esfuerzos de más de 300 elementos pertenecientes al Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), encabezada en el terreno por su titular Laura Velázquez Alzúa, quien mantiene comunicación directa y permanente con los familiares de los mineros.
Las labores se concentran actualmente en dos frentes: la extracción del agua acumulada en el nivel más bajo mediante una motobomba de alta capacidad, y el avance meticuloso por las galerías con tablones y estructuras de triplay para estabilizar el terreno saturado de lodo. Paralelamente, se mantiene activo el suministro de oxígeno al interior a través de ductos de ventilación.
| Las autoridades mantienen la esperanza: existe una elevación natural después del tramo inundado donde los mineros podrían estar refugiados con vida. |
Por qué aun hay esperanza
A pesar del tiempo transcurrido, los expertos y autoridades no han descartado encontrar a los tres mineros con vida. El gerente administrativo de la empresa, Álvaro Vargas Miranda, explicó que la mina no colapsó estructuralmente, lo que mantiene intacta la posibilidad de que los trabajadores hayan encontrado zonas de resguardo en las partes altas de las galerías. Además, el flujo de lodo fue gradual, no instantáneo, lo que pudo darles tiempo de desplazarse.
Los sistemas de extracción de aire dentro de la mina continúan funcionando, lo que representa otro factor positivo. Los equipos técnicos también preparan maniobras de búsqueda mediante contrapozos con descenso en rapel para alcanzar zonas inaccesibles por tierra.
| LOS TRES MINEROS QUE SIGUEN ATRAPADOS | |
| Francisco Zapata | Datos en espera de confirmación oficial |
| Abraham Aguilera | Datos en espera de confirmación oficial |
| Leandro Veltrán | Datos en espera de confirmación oficial |
Contexto: la minería en Sinaloa y sus riesgos
La mina Santa Fe es propiedad de Industrial Minera Sinaloa, S.A. de C.V., y se ubica en el municipio de El Rosario, en la zona serrana del sur del estado. Sinaloa es uno de los principales estados productores de minerales en México, un sector que aporta alrededor del 2% del PIB nacional, según la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México (Aimmgm). El accidente reaviva el debate sobre la seguridad en las operaciones mineras del país, especialmente en el manejo de presas de jales — estructuras que almacenan los residuos tóxicos del proceso de extracción y que representan uno de los mayores riesgos en la industria.