La presidenta reconoció que el gobierno federal destina 5 mil millones de pesos semanales para subsidiar el IEPS y evitar un alza en los combustibles. La causa: la guerra en Medio Oriente disparó el precio del petróleo a nivel global.
Lo que dijo Sheinbaum en la mañanera
Durante su conferencia de prensa matutina del lunes 13 de abril en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre si el gobierno federal contempla recortes presupuestales ante el encarecimiento de los combustibles derivado del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán. Su respuesta fue directa:
«Lo tenemos que mantener, y eso significa más austeridad. Estamos cerrando todavía muchos gastos. Somos más que franciscanos acá, porque se tienen que reducir los gastos. Estamos revisando todos los gastos.» — Claudia Sheinbaum, Palacio Nacional, 13 de abril de 2026
La mandataria aclaró que los recortes no tocarán los programas sociales, las becas, los apoyos educativos, la salud ni los programas de vivienda. «No a las becas, no a los programas sociales», enfatizó cuando fue presionada por los reporteros. Los ajustes se realizarán en otros rubros del gasto operativo de la administración pública federal, sin que se precisaran las áreas específicas.
El subsidio al IEPS: 5 mil millones de pesos por semana
El corazón del problema es el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los combustibles. En condiciones normales, ese impuesto se traslada al consumidor en el precio final de la gasolina y el diésel. Pero cuando el precio internacional del petróleo sube, el gobierno federal puede optar por absorber ese impuesto —subsidiarlo— para que el precio en la bomba no aumente.
Eso es exactamente lo que está haciendo el gobierno de Sheinbaum: paga el IEPS en lugar del consumidor. El costo de esa decisión asciende actualmente a aproximadamente 5 mil millones de pesos por semana.
💡 Aclaración técnica: Sheinbaum señaló que el subsidio neto es de alrededor de 2,500 millones de pesos semanales, ya que parte del costo se compensa con el impuesto del 30% sobre producción que Pemex paga al erario por cada barril extraído.
Gracias a ese mecanismo, el precio de la gasolina Magna se mantiene en 24 pesos por litro, y el del diésel en niveles similares, sin reflejar el alza internacional de los combustibles que ha llevado el barril de petróleo por encima de los 100 dólares, el doble de su precio a principios de 2026.
Los números clave
| Subsidio al IEPS (gasolina + diésel) | ~5,000 millones de pesos por semana |
| Subsidio neto estimado | ~2,500 millones de pesos por semana (compensado con impuesto Pemex) |
| Precio gasolina Magna hoy | 24 pesos por litro |
| Precio petróleo internacional | Ronda los 100 dólares por barril (vs. menos de 60 a principios de 2026) |
| Causa del alza | Cierre efectivo del Estrecho de Ormuz por guerra Irán-EE.UU. |
| Rubros protegidos de recorte | Programas sociales, becas, salud, educación, vivienda |
| Rubros bajo revisión | Gasto operativo general de la administración federal (sin especificar) |
La causa: Medio Oriente y el petróleo a 100 dólares
El recorte anunciado por Sheinbaum es una consecuencia directa de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán que inició a finales de febrero de 2026. El conflicto provocó el cierre prácticamente total del Estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde transita normalmente una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo.
Desde el inicio de las hostilidades, el precio del barril de petróleo prácticamente se duplicó, pasando de menos de 60 dólares a rozar los 100. Ese incremento golpea directamente a los países importadores de energía y obliga a los que tienen esquemas de subsidio —como México— a destinar más recursos para sostenerlos.
El gobierno federal revisará ingresos, egresos y proyecciones semana a semana hasta el cierre del ejercicio fiscal 2026, según confirmó la presidenta. Sheinbaum también adelantó que esta semana sostendrá reuniones con gasolineros y productores para buscar acuerdos adicionales que frenen el alza en combustibles y canasta básica.
Ángulo fronterizo: lo que significa para Tamaulipas y el cruce
Para las familias de Matamoros y del corredor fronterizo con Brownsville, la decisión de Sheinbaum tiene una traducción inmediata: el precio de la gasolina en el lado mexicano de la frontera no subirá, al menos por ahora.
En una región donde miles de personas cruzan diariamente el puente internacional para trabajar en el lado estadounidense, y donde el transporte de carga es la columna vertebral de la economía local, cualquier alza en los combustibles se siente de forma multiplicada: encarece los traslados, aumenta los costos en las maquiladoras y presiona los precios de los productos básicos en los mercados locales.
Sin embargo, el esquema tiene un límite. Si la guerra en Medio Oriente se prolonga y el petróleo se mantiene elevado, el costo del subsidio para el gobierno federal seguirá creciendo semana a semana. La pregunta que los analistas ya se hacen es hasta cuándo puede sostenerse esa ecuación sin que los recortes en otros rubros comiencen a sentirse en servicios públicos o en la inversión.
El subsidio a la gasolina protege el bolsillo de las familias hoy. Pero cada semana cuesta entre 2,500 y 5,000 millones de pesos. La guerra en Medio Oriente no tiene fecha de fin. La aritmética, tarde o temprano, pasará factura.