La presidenta reveló que el gobierno federal no tenía conocimiento previo del operativo. La gobernadora Maru Campos y el fiscal estatal serán citados al Senado. Cuatro personas murieron en la sierra Tarahumara.
La presidenta Claudia Sheinbaum confrontó este lunes en su conferencia mañanera uno de los temas más delicados de las últimas semanas: la presencia de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en operativos de seguridad en el estado de Chihuahua, sin conocimiento previo del gobierno federal mexicano. La mandataria calificó la situación como un asunto de soberanía nacional y exigió que se cumpla la ley.
De acuerdo con lo expuesto por Sheinbaum, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, sostuvo una reunión con Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, en la que se planteó formalmente que la operación de los agentes extranjeros constituyó una violación a la soberanía, dado que ni la Secretaría de Seguridad ni ninguna dependencia federal tenía conocimiento previo de su participación. La presidenta señaló que las únicas instancias que pudieron autorizar esa colaboración son la Fiscalía General de Justicia de Chihuahua o el secretario de Seguridad estatal.
Cuatro personas murieron durante el operativo en la sierra Tarahumara. Sheinbaum lamentó las muertes y señaló que se trata de ‘un camino muy riesgoso’ por las condiciones geográficas de la zona. El incidente desencadenó una crisis política: la gobernadora Maru Campos y el fiscal estatal César Jáuregui Moreno fueron citados por el Senado de la República para comparecer. La presidenta pidió a los partidos de oposición que no politicen el tema.
El incidente en Chihuahua se inscribe en el contexto de creciente tensión entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y soberanía. La administración Trump ha presionado reiteradamente al gobierno mexicano para permitir una mayor participación de fuerzas y agencias estadounidenses en operativos antinarcóticos en territorio nacional. México ha rechazado sistemáticamente esas propuestas, invocando la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.
Sheinbaum indicó que sí existen personas acreditadas de agencias estadounidenses trabajando en México, pero que tienen obligación de cumplir con la Ley de Seguridad Nacional. El caso de Chihuahua es diferente: los agentes operaron sin acreditación federal conocida, bajo un acuerdo entre autoridades estatales y la CIA que el gobierno federal afirma desconocer. La investigación determinará si hubo complicidad institucional o una operación unilateral de las autoridades chihuahuenses.
En paralelo, el diario Los Angeles Times publicó que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, estaría preparando una campaña anticorrupción contra funcionarios mexicanos con presuntos vínculos con el crimen organizado. Sheinbaum respondió con contundencia: ‘La lucha contra la corrupción le corresponde a México.’