“El Jando”, narcopiloto de Los Chapitos, llega a acuerdo de culpabilidad con la justicia de Estados Unidos

Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “El Jando”, identificado como el piloto personal de Iván Archivaldo Guzmán Salazar y pieza clave en la operación que llevó a Ismael “El Mayo” Zambada a suelo estadounidense, se declaró culpable ante una corte federal en Washington, D.C., en el marco de un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

ANTECEDENTES: CAPTURA Y TRASLADO A ESTADOS UNIDOS

El 8 de febrero de 2025, fuerzas federales mexicanas — integradas por el Ejército, la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina, la FGR y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana — capturaron a Núñez Ojeda en el poblado de Jesús María, Culiacán, Sinaloa, el mismo lugar donde en enero de 2023 fue aprehendido Ovidio Guzmán López. El operativo dejó un militar muerto y fue resultado, según fuentes federales, de información proporcionada por una persona identificada como “La Perris”.

El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó públicamente la detección y precisó que “El Jando” era piloto aviador y operador clave en la estructura criminal de Los Chapitos, vinculado con ataques armados, enfrentamientos con autoridades y tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Un juez federal le dictó prisión preventiva oficiosa en el penal del Altiplano, máxima seguridad.

El 12 de agosto de 2025, el gobierno de Claudia Sheinbaum lo entregó a la administración Trump junto con otros 25 presuntos narcotraficantes, en el marco de la cooperación bilateral entre México y Estados Unidos, sin respetar los tratados de extradición ni los procesos judiciales en curso que la defensa del piloto había activado.

“Sí es piloto privado y persona de confianza de uno de los líderes del Cártel de Sinaloa, de Iván Archivaldo.” — Omar García Harfuch, secretario de Seguridad, febrero 2025
EL ACUERDO: CULPABLE EN WASHINGTON, D.C.

Según registros judiciales consultados por el diario Los Angeles Times y confirmados por Aristegui Noticias, Núñez Ojeda se declaró culpable ante un tribunal federal en Washington, D.C., en abril de 2026. En su declaración, admitió que su función dentro del cartel era trabajar directamente para Guzmán Salazar y supervisar operaciones del grupo criminal.

Los detalles del acuerdo —incluyendo la posible reducción de condena y el alcance de su cooperación con los fiscales estadounidenses— no han sido divulgados públicamente. Sin embargo, fuentes familiarizadas con el expediente indican que el acuerdo sigue el patrón de otros casos vinculados con Los Chapitos, donde la cooperación con el Departamento de Justicia puede traducirse en sentencias significativamente menores a la cadena perpetua.

Este acuerdo se produce en el mismo período en que los propios líderes de Los Chapitos — Ovidio y Joaquín Guzmán López — ya han formalizado declaraciones de culpabilidad ante cortes federales en Chicago. “El Jando” representa uno de los operadores de rango medio con mayor acceso directo a información sensible sobre las operaciones internas de la organización.

CRONOLOGÍA | EL CASO DE “EL JANDO”

FechaHecho
25 jul. 2024Ismael “El Mayo” Zambada es trasladado en avión a Estados Unidos junto a Joaquín Guzmán López. Se investiga el papel de “El Jando” en el vuelo.
8 feb. 2025Captura de Mauro Alberto Núñez Ojeda en Jesús María, Culiacán, Sinaloa. Un militar muere en el operativo.
Feb.-mar. 2025Juez federal dicta prisión preventiva. La defensa obtiene amparo temporal contra extradición.
12 ago. 2025El gobierno de Sheinbaum lo entrega a la administración Trump junto a 25 narcotraficantes más.
Abr. 2026Se declara culpable ante corte federal en Washington, D.C., en acuerdo con el Departamento de Justicia.
11 may. 2026Aristegui Noticias y Los Angeles Times reportan públicamente el acuerdo de culpabilidad.
PERFIL: EL PILOTO QUE SABÍA DEMASIADO

Núñez Ojeda, de aproximadamente 31 años, se unió al Cártel de Sinaloa a los 20 años bajo la tutela de un jefe criminal apodado “El 300”, quien lo instruyó para pilotar cargamentos de Sinaloa a Chiapas. Con el tiempo se convirtió en el aviador de confianza de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, especializándose en aterrizajes de alto riesgo con carga pesada.

Entre 2015 y 2018, según informes de inteligencia, habría aterrizado hasta 600 kilogramos de cocaína y media tonelada de armas en una sola jornada. Fue señalado como responsable de ataques perpetrados en octubre y noviembre de 2024 en Vascogil y Tamazula, Durango — zonas consideradas refugio de El Mayo Zambada — y de su participación en Los Culiacanazos de 2019 y 2023.

Su figura cobró relevancia internacional tras el vuelo del 25 de julio de 2024. Aunque el secretario García Harfuch descartó que “El Jando” hubiera participado físicamente en el traslado de Zambada, fuentes del Los Angeles Times apuntan a que el avión pertenecía a Guzmán Salazar y que el piloto fue liberado tras aterrizar, antes de ser capturado meses después en Sinaloa. Analistas coinciden en que sus declaraciones ante la justicia americana pueden abrir nuevos frentes en la investigación sobre Los Chapitos y sus redes en México.

“Sabe los secretos que el gobierno mexicano ha querido conocer desde el año pasado y que no suelta Estados Unidos.” — Investigación de Milenio sobre narcopilotos del Cártel de Sinaloa
EL CONTEXTO: LOS CHAPITOS COOPERANDO CON LA JUSTICIA AMERICANA

La declaración de culpabilidad de “El Jando” se enmarca en una tendencia más amplia: la desintegración del brazo judicial de Los Chapitos en los tribunales federales de Estados Unidos. Joaquín Guzmán López —“El Güero”— se declaró culpable en diciembre de 2025 ante el Tribunal Federal del Distrito Norte de Illinois, reconociendo haber engañado a El Mayo Zambada para secuestrarlo. Su hermano Ovidio había llegado a un acuerdo similar previamente.

En este escenario, el valor de “El Jando” para los fiscales no reside en su rango jerárquico, sino en su proximidad operativa: como piloto personal de Iván Archivaldo, pudo ser testigo de comunicaciones, traslados, reuniones y operaciones que los propios líderes del cartel no expondrían fácilmente. La pregunta que ronda los pasillos judiciales es cuánto de lo que sabe ya fue trasladado a los cuadernos de los fiscales.

ÁNGULO FRONTERIZO | Matamoros–Brownsville Para la región Matamoros–Brownsville, el caso de “El Jando” es más que una nota de seguridad nacional: es un recordatorio de la arquitectura invisible que sostiene el tráfico de droga que cruza el Río Bravo. El Cártel de Sinaloa tiene una presencia documentada en Tamaulipas, y la cooperación de operadores con acceso a información estratégica con la justicia americana puede derivar en investigaciones que toquen redes de la frontera noreste. La extradición —o entrega extrajudicial— de decenas de capos mexicanos a Washington en 2025 ha reconfigurado el tablero del crimen organizado en toda la franja fronteriza. En Tamaulipas, la ausencia de estructuras dominantes del Pacífico no elimina el efecto cascada: cuando las organizaciones hermanas son golpeadas, los movimientos de poder suelen sentirse en toda la región. Las autoridades fronterizas de ambos lados siguen de cerca la información que los testigos cooperantes puedan aportar sobre rutas, cómplices y puntos de cruce.