En conferencia de prensa en Ciudad Victoria, el gobernador de Tamaulipas sacó físicamente su visa estadounidense ante las cámaras y rechazó “de manera categórica, absoluta y contundente” los señalamientos del diario californiano. Anunció que su equipo analiza una demanda o derecho de réplica.
El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, ofreció este viernes una conferencia de prensa en Ciudad Victoria en la que amplió su posicionamiento sobre el reportaje del diario Los Angeles Times que afirma que Estados Unidos investiga al mandatario por presuntos vínculos con el tráfico ilegal de combustibles y que su visa habría sido revocada.
En el momento central de la comparecencia, Villarreal sacó de su bolsillo su visa estadounidense y la mostró físicamente ante los representantes de los medios de comunicación. “El reportaje sostiene que mi visa fue retirada y que ingreso a los Estados Unidos mediante un permiso especial. Cuento con mi visa, no he recibido notificación alguna de cancelación, revocación o restricción por parte de autoridad estadounidense alguna”, declaró.
Las negaciones
Villarreal fue explícito al rechazar cada uno de los cargos que el reportaje le atribuye. Sobre los señalamientos de huachicol, el mandatario sostuvo: “Jamás he participado, promovido, protegido ni mantenido relación alguna con actividades de esa naturaleza ni con ninguna otra conducta al margen de la ley”. Agregó: “No he cometido delito alguno, no tengo relación con organizaciones criminales”.
El gobernador argumentó que las acusaciones del medio estadounidense carecen de evidencia verificable y que están sustentadas en fuentes anónimas, lo que a su juicio las invalida como información periodística rigurosa. Defendió además su trayectoria profesional previa a la política, destacando que durante décadas ejerció como médico especialista en cardiología.
“Tengo la conciencia tranquila”, afirmó el mandatario al dirigir un mensaje directo a los tamaulipecos, en el que aseguró que continuará desempeñando sus funciones al frente del gobierno estatal mientras las acusaciones permanezcan sin sustento probatorio.
Las posibles acciones legales
Cuestionado sobre si emprendería acciones legales contra el Los Angeles Times, el periodista Steve Fischer —firmante del reportaje— o los medios mexicanos que replicaron la información, Villarreal respondió que el tema se encuentra bajo análisis de su equipo jurídico para determinar qué mecanismos procederían: una demanda penal, una acción civil o una solicitud de derecho de réplica. No descartó ninguna vía.
El mandatario explicó que decidió ampliar la postura emitida dos días antes porque considera necesario responder con la verdad cuando se busca presentar como hechos afirmaciones que, dijo, no están respaldadas por prueba alguna.
El contexto: la contradicción que persiste
La exhibición física de la visa no resuelve la contradicción de fondo. Medios como el semanario Zeta y Grupo Reforma reportaron que el Departamento de Estado de EE.UU. confirmó a sus corresponsales que la visa de Villarreal aparece como revocada en sus sistemas migratorios. La explicación técnica es que una visa puede aparecer cancelada en las bases de datos estadounidenses sin que el titular haya recibido notificación formal y conservando físicamente la tarjeta, dado que la revocación se activa al momento del intento de cruce.
La Cancillería mexicana, por su parte, ha declarado que no recibió comunicación oficial ni extraoficial de Washington sobre la situación de ninguno de los gobernadores señalados. El caso de Villarreal se enmarca en una serie de reportes sobre cancelación de visas a funcionarios mexicanos bajo la administración Trump, entre los que ya figura la exgobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, quien sí confirmó la revocación de la suya.