El periodista deportivo criticó la reacción de Lionel Messi tras un tenso cruce con Marc Cucurella en los minutos finales de la final, en la que España dominó a Argentina durante los 120 minutos de juego.
La final del Mundial 2026 entre España y Argentina dejó una escena de tensión protagonizada por Lionel Messi, quien señaló ante los árbitros un gesto de Marc Cucurella en los minutos finales del partido. La acción, considerada motivo de expulsión directa bajo los lineamientos vigentes de la FIFA, provocó la reacción del periodista mexicano José Ramón Fernández y de otros analistas y exfutbolistas sobre el carácter mostrado por el capitán argentino en el cierre de su sexta Copa del Mundo.
España dominó a la Albiceleste durante los 120 minutos de juego, con 65% de posesión del balón y 12 tiros al arco, frente a una selección argentina que apenas generó una llegada clara hasta el tiempo extra. Tras un partido intenso, marcado por las faltas y roces de los jugadores argentinos, ‘La Roja’ se coronó campeona con un gol agónico de Ferrán Torres al inicio de la segunda parte de la prórroga, en la final disputada el domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
“Un futbolista del tamaño de Messi debería imponer respeto con su fútbol, no proyectar más frustración que liderazgo”, escribió José Ramón Fernández en su cuenta de X, al calificar el cierre de Messi en el Mundial como “impropio de una leyenda”.
En la emisión especial posterior a la final, Fernández y otros analistas subrayaron que el argentino se marchó del Mundial sin lograr imponer su autoridad futbolística en los minutos decisivos. Javier Alarcón comentó que la falta de ocasiones de gol evidenció las limitaciones del equipo dirigido por Lionel Scaloni, mientras que Sergio Dipp añadió que la superioridad española fue tal que “ni Messi, ni el árbitro ni el VAR podían evitar que España terminara humillando futbolísticamente a Argentina”.
La frustración de Messi en la cancha y su reacción al dialogar con Cucurella se convirtieron en uno de los puntos más comentados en redes sociales y medios deportivos. El gesto de cubrirse la boca, considerado motivo de expulsión bajo el reglamento vigente de la FIFA, terminó por caldear los ánimos en la recta final del encuentro, colocando al astro argentino en el centro del debate sobre liderazgo y conducta deportiva.
Con su participación en esta edición, Messi disputó su sexto Mundial, marca que iguala a Cristiano Ronaldo, y sumó 33 partidos jugados, 21 goles y 12 asistencias en Copas del Mundo desde su debut en Alemania 2006. El argentino nunca recibió una tarjeta roja en los seis mundiales que disputó y acumuló apenas dos amonestaciones; sus 21 goles lo mantienen como el máximo goleador histórico del torneo, por encima de Miroslav Klose.