Sheinbaum rompe con líderes de la CNTE y anuncia consulta directa a maestros; el conflicto magisterial llega sin resolución al 14 de junio

El gobierno federal ofreció desaparecer la USICAMM e implementar una aseguradora pública del ISSSTE, pero la coordinadora consideró insuficientes las propuestas; Sheinbaum canceló hoy su gira en Zacatecas ante nueva movilización docente

El conflicto entre el gobierno federal y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) llegó este 14 de junio sin acuerdo y con una ruptura formal: la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que ya no negociará con los líderes sindicales que encabezaron las movilizaciones recientes, y que a partir de agosto la consulta será directa con los docentes, escuela por escuela, sin intermediarios.

La decisión confirma el endurecimiento de la postura presidencial tras semanas de mesas de diálogo en la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Secretaría de Educación Pública (SEP) que no lograron destrabar las demandas centrales del magisterio disidente, principalmente la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y cambios al sistema de pensiones.

En la última ronda de negociaciones, celebrada en la Segob el 11 de junio — horas antes de la inauguración del Mundial 2026 —, el gobierno presentó un paquete de concesiones que incluyó la desaparición de la USICAMM (Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros), la implementación de una aseguradora pública por parte del ISSSTE, y un ofrecimiento adicional en materia de seguridad social.

La Comisión Nacional Única de Negociación de la CNTE salió de esa reunión sin firmar acuerdo. Sus representantes confirmaron que lo ofrecido “no era lo esperado” y adelantaron que llevarían las propuestas a las asambleas para definir acciones con una estrategia de “movilización y negociación” simultáneas.

La ruptura anunciada por Sheinbaum tiene nombres concretos. Pedro Hernández — secretario general de la Sección 9 Democrática del SNTE e integrante de la CNTE —, Yenny Aracely Pérez, secretaria general de la Sección 22 de Oaxaca, Isael González y los liderazgos michoacanos son los rostros más visibles del movimiento que el gobierno federal decidió prescindir como interlocutores formales.

Durante semanas, estos representantes encabezaron plantones en el Centro Histórico de la Ciudad de México, marchas y bloqueos que tensaron el ambiente previo al Mundial 2026, al tiempo que exigían ser recibidos directamente por la presidenta. Sheinbaum se negó sistemáticamente, argumentando que Segob y SEP tienen atribuciones suficientes para negociar.

Este domingo 14 de junio, la agenda presidencial en Zacatecas — donde Sheinbaum encabezaría la presentación de programas federales de infraestructura — fue cancelada sin explicación oficial. La actualización se produjo la noche del sábado 13, horas después de que integrantes de la Sección 34 del SNTE anunciaran una movilización para entregarle un documento con sus demandas laborales y de seguridad social.

La cancelación ocurrió un día después de que integrantes de la CNTE se acercaron a la presidenta durante su visita a Aguascalientes. La Presidencia no ha vinculado oficialmente la reprogramación con las movilizaciones docentes, pero la coincidencia de ambos hechos mantiene la tensión activa.

El núcleo del conflicto sigue intacto. La CNTE exige la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 — que modificó el sistema de pensiones del magisterio de un esquema solidario a uno de cuentas individuales —, mejoras salariales y el fin de lo que consideran mecanismos de evaluación punitivos. El gobierno ha fijado como línea roja los compromisos que no tienen viabilidad presupuestal.

“Si no se puede por temas presupuestales, pues tampoco vamos a ofrecer algo que no podemos cumplir”, declaró Sheinbaum. La estrategia del gobierno para destrabar el conflicto de fondo — sin ceder en el ISSSTE — es precisamente la consulta directa a las bases, apostando a que los docentes en lo individual tendrán posiciones más pragmáticas que sus dirigentes.