Ken Salazar señala que no tuvo evidencia de presuntos vínculos de AMLO con el narco

El exembajador de Estados Unidos en México habló con Jorge Ramos con motivo del lanzamiento de su libro de memorias, y reiteró su versión sobre la captura de ‘El Mayo’ Zambada, la misma que la presidenta Sheinbaum cuestionó horas antes ese mismo día.

El exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, aseguró que durante su gestión diplomática nunca tuvo evidencia de que el expresidente Andrés Manuel López Obrador sostuviera acuerdos con organizaciones del narcotráfico. Las declaraciones se dieron en una entrevista con el periodista Jorge Ramos, publicada el 3 de julio en el canal oficial de YouTube del comunicador, con motivo del lanzamiento del libro de memorias de Salazar, “Borderlands: My Fight for an Inclusive America”, cuya publicación completa está prevista para el 28 de julio por la editorial BenBella Books.

“Yo no tengo a conocer que eso ocurría… esa evidencia nunca se me presentó, y sí le tengo respeto yo al presidente López Obrador”, respondió Ken Salazar.

Lo que sí reconoció: corrupción, no acuerdos con AMLO

Ante la insistencia de Ramos, Salazar reconoció la existencia de corrupción generalizada en distintos niveles del gobierno mexicano, desde instancias locales hasta el gabinete, y citó el caso del exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna —condenado por un jurado en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico— como el ejemplo “más documentado”. El exdiplomático evitó, sin embargo, tomar posición sobre los señalamientos actuales contra otros políticos mexicanos: “No tengo las evidencias de lo que está pasando ahora con los políticos que se acusan, entonces no tengo posición ni opinión”, dijo.

La misma versión sobre El Mayo Zambada

Salazar también reiteró que ninguna agencia estadounidense participó en la operación que llevó a Ismael “El Mayo” Zambada y a Joaquín Guzmán López a territorio de Estados Unidos en julio de 2024. “No fue nuestra operación”, insistió, explicando que las autoridades estadounidenses solo intervinieron para detenerlos una vez que ambos aterrizaron en suelo estadounidense. Se trata de la misma versión que la presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó públicamente ese mismo martes 7 de julio, luego de conocerse que el FBI se atribuye el operativo en una exhibición del avión utilizado para el traslado.

“El Susurrador”: el señalamiento sin pruebas públicas

En su libro, Salazar relata que, a finales de agosto de 2024, un empresario mexicano al que identifica únicamente como “El Susurrador” —descrito como amigo y confidente cercano de López Obrador— le advirtió que el entonces presidente estaba “muy preocupado” por la información que Estados Unidos pudiera obtener de Zambada. El propio exembajador interpreta esa preocupación como temor a que el capo revelara información sobre funcionarios mexicanos, aunque no presenta pruebas públicas que respalden esa lectura: el señalamiento proviene del testimonio de un tercero no identificado, recogido en un libro que aún no se publica en su totalidad.

Salazar reconoció además que, durante su gestión, presentó al gobierno mexicano una lista de personas recluidas en prisiones del país que debían ser extraditadas a Estados Unidos, y que buena parte de esas extradiciones se concretaron ya con Claudia Sheinbaum en la presidencia. Sobre si México debería extraditar al gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, y a otros nueve funcionarios o exfuncionarios señalados por vínculos con “Los Chapitos”, el exembajador prefirió no responder directamente.

NOTA EDITORIAL

Las declaraciones de Ken Salazar sobre la falta de evidencia de vínculos entre AMLO y el crimen organizado son una afirmación personal del propio exembajador, no verificable de forma independiente por Tipómetro. Lo mismo aplica al señalamiento de “El Susurrador”, testimonio de una fuente anónima citada en un libro aún no publicado en su totalidad. La versión de Salazar sobre la no participación de agencias estadounidenses en la captura de Zambada contradice, además, la exhibición pública del FBI reportada por el periodista Luis Chaparro, contradicción que la SRE y la FGR de México ya investigan a solicitud de la presidenta Sheinbaum.