Toyota trasladará gradualmente, en cuatro años, parte de la producción de la Tacoma de Tijuana a Texas, con una inversión de 3,600 millones de dólares. La empresa mantiene la producción en Guanajuato y atribuye el movimiento también a la incertidumbre por el T-MEC.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró este martes el anuncio de Toyota de trasladar parte de su producción de México a Texas, atribuyendo la decisión a su política arancelaria. “Toyota se traslada de México a Estados Unidos (¡a Texas!). Es algo de gran importancia. ¡Los aranceles están surtiendo efecto!”, escribió el mandatario en su red Truth Social.
Toyota Motor North America informó el lunes que invertirá 3,600 millones de dólares para ampliar su planta de San Antonio, Texas, con una nueva línea de ensamblaje que fabricará la camioneta Tacoma. La producción de ese modelo, actualmente realizada en Tijuana, Baja California, se trasladará de manera gradual a lo largo de los próximos cuatro años, con arranque de operaciones proyectado hacia 2030. El proyecto generará alrededor de 2,000 nuevos empleos y sumará 232,200 metros cuadrados a las instalaciones texanas.
“Al ampliar nuestra planta de San Antonio, reforzamos nuestro compromiso con la manufactura estadounidense”, afirmó Ted Ogawa, presidente de Toyota Motor North America.
Lo que Toyota aclara: no es una salida de México
Pese al anuncio, Toyota precisó que no abandona sus operaciones en el país: la compañía continuará fabricando la Tacoma también en su planta de Guanajuato y mantiene, según un comunicado, su compromiso con las operaciones en Estados Unidos, Canadá y México. La empresa pidió, además, una “pronta resolución” a la incertidumbre comercial derivada de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El contexto del T-MEC y otras plantas
El anuncio se dio días después de que Estados Unidos decidiera no extender el T-MEC en su forma actual durante la revisión conjunta realizada el 1 de julio. El tratado sigue vigente y puede continuar hasta 2036, pero al no acordarse una extensión por un nuevo periodo de 16 años, comenzará un proceso de revisiones anuales mientras continúan las negociaciones entre los tres países.
El movimiento de Toyota se suma, además, a un compromiso de inversión de 10,000 millones de dólares en manufactura estadounidense que la automotriz japonesa había anunciado en 2025 para la próxima década, y sigue el precedente de General Motors, que en junio de ese mismo año anunció el traslado de dos modelos de México a Estados Unidos, con una inversión de 4,000 millones de dólares en tres plantas. Según un análisis citado por La Silla Rota, cada cierre de planta automotriz en México ha significado la pérdida de al menos 3,500 empleos, y se estima que más de 10,000 puestos de trabajo se perdieron en el sector durante 2025.
La respuesta de Sheinbaum
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este martes que “no hay preocupación” por el anuncio de Toyota. “No hay mayores afectaciones… se está hablando con Toyota para ver la planta en Tijuana, cómo va a haber un proceso en donde se van a ir trasladando a los Estados Unidos y nosotros buscamos siempre la mejor condición para los trabajadores”, dijo la mandataria en su conferencia matutina.