“Es karma”: Peña Ortiz responde a Cabeza de Vaca tras victimizarse como perseguido político

El alcalde de Reynosa recordó que el propio exgobernador utilizó el aparato estatal para perseguir opositores, incluida su propia familia, y citó una lista de figuras políticas de Tamaulipas que enfrentaron el mismo tipo de embestida legal durante el sexenio de Cabeza de Vaca.

Luego de que el exgobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, volviera a afirmarse como víctima de una persecución política, el alcalde de Reynosa, Carlos Peña Ortiz, calificó la situación como un acto de “karma”, al recordar que fue el propio exmandatario panista quien utilizó las instituciones del Estado para amedrentar a opositores, incluido él mismo.

Peña Ortiz revivió las acciones que, según relató, se emprendieron en su contra durante el sexenio de Cabeza de Vaca (2016-2022), y señaló que el gabinete del exgobernador orquestó una embestida legal y mediática no solo contra él y su familia, sino contra diversos actores políticos de la entidad.

El edil de Reynosa detalló que, en su momento, la presión ejercida por el aparato estatal lo obligó a salir de la ciudad durante dos semanas. Denunció además que le fabricaron expedientes por presuntos delitos que habrían ocurrido cuando él tenía apenas 19 años de edad, un proceso que, dijo, concluyó hasta que las autoridades determinaron la licitud total de los recursos y el patrimonio de su familia.

“Así como para que se esté quejando”

Al referirse a las recientes declaraciones de Cabeza de Vaca, el presidente municipal afirmó desconocer los argumentos específicos del exmandatario, aunque subrayó que este cuenta con la posibilidad de defenderse ante las instancias correspondientes. “Así como para que se esté quejando cuando él lo hizo…”, expresó Peña Ortiz, quien enfatizó que el exgobernador dejó un historial de persecución contra figuras de diversos municipios.

Entre los casos que citó el alcalde reynosense están el de Leticia Salazar en Matamoros, el de la familia Canturosa en Nuevo Laredo y el de la familia Peña Ortiz en Reynosa. Al coincidir con el planteamiento de un periodista sobre que la situación actual del exgobernador no es más que el reflejo de sus propias acciones del pasado, Peña Ortiz remató: “Es karma”.

El contexto: de perseguidor a perseguido

Las declaraciones de Cabeza de Vaca sobre una supuesta persecución política no son nuevas. El exgobernador ha sostenido esa narrativa de forma reiterada desde octubre de 2025, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ejerció su facultad de atracción para revisar si procede la orden de aprehensión en su contra, ligada a los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. En julio pasado, tras ser calificado como “prófugo de la justicia” por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el exmandatario respondió que no se encuentra oculto y que la persecución penal en su contra es consecuencia de haberse convertido en un “ciudadano incómodo” para el gobierno federal tras denunciar una presunta red de “huachicol fiscal”.

Cabeza de Vaca cuenta con doble nacionalidad mexicana y estadounidense y reside actualmente en Estados Unidos, lo que, según ha explicado la propia Presidencia, ha complicado la ejecución de la orden de aprehensión en su contra. La SCJN revocó en meses recientes el amparo que desde 2023 había frenado esa orden, mientras que un tribunal estadounidense analiza formalmente una solicitud de extradición presentada por autoridades mexicanas.

CLAVES DEL CASO • Cabeza de Vaca volvió a declararse perseguido político; Peña Ortiz respondió llamándolo “karma”. • El alcalde de Reynosa afirma haber sido obligado a salir de la ciudad y enfrentar expedientes fabricados durante el sexenio de Cabeza de Vaca. • Peña Ortiz citó otros casos señalados como persecución política del cabecismo: Leticia Salazar (Matamoros) y la familia Canturosa (Nuevo Laredo). • Cabeza de Vaca enfrenta una orden de aprehensión por delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita, además de una solicitud de extradición en revisión en Estados Unidos.