Sheinbaum confirma que “se acabó el chayote” para TV Azteca, Reforma y El Universal

Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó el pasado miércoles 5 de agosto que su gobierno no asigna publicidad oficial a TV Azteca, Reforma y El Universal, y atribuyó las críticas de esos medios y de algunos comunicadores a la eliminación del “chayote”, el término coloquial con el que en México se conoce a los pagos y contratos publicitarios que gobiernos anteriores usaban para influir en la cobertura periodística.

“No les damos chayote”

Durante su conferencia matutina desde Palacio Nacional, la mandataria afirmó: “No quieren al gobierno, ¿y por qué no lo quieren? Porque no les damos chayote”. Sheinbaum fue explícita al señalar a los medios excluidos de las pautas oficiales: “Hay algunos a los que no les damos. TV Azteca no recibe, Reforma tampoco, El Universal tampoco. Abiertamente lo digo”.

La presidenta sostuvo que la asignación de recursos de publicidad oficial responde al tamaño de las audiencias de cada medio y no a afinidades políticas, y rechazó que esta política constituya censura, insistiendo en que en México existe libertad de expresión. También negó que su gobierno emprenda acciones en contra de periodistas críticos y cuestionó distintas publicaciones que, según afirmó, carecen de sustento.

Las críticas: ¿transparencia o discrecionalidad?

La declaración generó señalamientos desde columnas editoriales de distintos diarios, que argumentan que esta política violaría los “Lineamientos generales para el registro y autorización de las estrategias y programas de comunicación social”, publicados en enero de 2021 durante el propio gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Dichos lineamientos establecen que “el otorgamiento y distribución de publicidad oficial debe realizarse bajo criterios objetivos, imparciales y transparentes que garanticen la igualdad de oportunidades”.

Los críticos de la medida señalan además que el gobierno actual ya no transparenta cómo distribuye el gasto en publicidad oficial, y sugieren que los recursos públicos fluyen hacia youtubers afines al gobierno y hacia medios como La Jornada, que reflejan de forma consistente los puntos de vista oficiales. En sus columnas, argumentan que Sheinbaum estaría utilizando el presupuesto publicitario como herramienta para premiar a quienes respaldan a su gobierno y castigar a quienes lo cuestionan.

El contexto de fondo

La discusión ocurre en medio del debate más amplio sobre los nuevos lineamientos de protección a los derechos de las audiencias impulsados por el gobierno federal, que algunos comunicadores han calificado como “ambiguos y discrecionales” y que, según críticos como el periodista Luciano Pascoe, tendrían como destinatario principal a TV Azteca. Sheinbaum también ha sostenido intercambios públicos con comunicadores como Sergio Sarmiento, a quien ha acusado de “hipocresía” en la cobertura de temas relacionados con medios que, según la mandataria, “mienten deliberadamente”.

Último momento — Claves del caso

Sheinbaum confirmó el 5 de agosto que TV Azteca, Reforma y El Universal no reciben publicidad oficial de su gobierno.

“No quieren al gobierno porque no les damos chayote”, declaró la presidenta durante su conferencia matutina.

Sostuvo que la asignación de publicidad responde al tamaño de audiencias, no a afinidades políticas, y negó que se trate de censura.

Columnas editoriales acusan que esta política viola los lineamientos de comunicación social vigentes desde 2021.

Críticos señalan falta de transparencia sobre cómo se reparte actualmente el gasto publicitario del gobierno federal.