Condenan a 9 años de prisión a exagente de la CBP por facilitar el ingreso de droga del Cártel de Sinaloa a Estados Unidos

San Diego, California.- Jesse Clark García, de 38 años, exoficial de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), fue sentenciado el 7 de agosto a nueve años de prisión por un tribunal federal en San Diego, tras declararse culpable de permitir el cruce de vehículos cargados con drogas de una organización ligada al Cártel de Sinaloa por el puerto de entrada de Tecate, utilizando su cargo para evitar las inspecciones aduaneras.

De acuerdo con la Fiscalía Federal del Distrito Sur de California, García colaboró con la organización criminal desde al menos 2021, compartiendo sus horarios de trabajo y el carril de inspección que tendría asignado para que vehículos con droga ingresaran a Estados Unidos sin ser revisados. Como parte del acuerdo de culpabilidad firmado el 8 de julio de 2025, García admitió haber facilitado el ingreso de importantes cantidades de narcóticos, entre ellas más de 100 kilogramos de fentanilo, 107 kilogramos de metanfetamina y hasta 270 kilogramos de cocaína, según reportes citados de investigaciones del FBI. También se declaró culpable de nueve delitos federales relacionados con conspiración e importación de sustancias controladas.

Código de emojis y sobornos

García y su coacusado, el también exagente Diego Bonillo, utilizaban mensajes de texto con un código basado en emojis para comunicar a contactos del cártel los turnos y carriles de inspección que tendrían asignados. Una vez recibida la información, los traficantes desviaban los vehículos cargados con droga hacia esos carriles, donde los agentes permitían su ingreso sin revisión. García también aprovechó las políticas de cambio de turno de la CBP para colocarse en puestos de inspección donde no le correspondía trabajar, e incluso alegaba falsos problemas técnicos para evitar procedimientos de rutina. A cambio, recibía al menos 10 mil dólares por cada vehículo que dejaba pasar sin inspección, recursos con los que, según el FBI, financiaba un estilo de vida de lujo, un negocio de apuestas y la construcción de un rancho en México.

Intento de fuga a México

Conforme avanzaba la investigación en su contra, el exagente dejó de presentarse a trabajar y de responder a sus superiores. A finales de marzo de 2024 fue observado cruzando hacia México en un vehículo cargado con sus pertenencias. El 2 de mayo de 2024, autoridades mexicanas lo detuvieron en cumplimiento de una orden de captura solicitada por Estados Unidos, y esa misma noche fue entregado a las autoridades estadounidenses.

El caso de su coacusado

Diego Bonillo, quien operó en el puerto de entrada de Otay Mesa y, según los fiscales, nunca interceptó drogas en ningún cruce fronterizo durante su participación en la conspiración —entre octubre de 2023 y mayo de 2024—, fue sentenciado previamente, en noviembre de 2025, a 15 años de prisión. La sentencia de nueve años para García fue dictada por la jueza federal Ruth Montenegro, e inferior a los 12 años que había recomendado la fiscalía. La investigación fue realizada de forma conjunta por el Grupo de Trabajo contra la Corrupción Fronteriza del FBI, la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la DEA, Investigaciones de Seguridad Nacional y la Unidad de Inteligencia del Sector San Diego de la Patrulla Fronteriza.

Último momento — Claves del caso

Jesse Clark García, exagente de la CBP, fue sentenciado el 7 de agosto de 2026 a nueve años de prisión por un tribunal federal en San Diego.

Facilitó el ingreso de fentanilo, metanfetamina y cocaína de una organización ligada al Cártel de Sinaloa por la garita de Tecate entre 2021 y 2024.

Recibía al menos 10 mil dólares por cada vehículo con droga que dejaba pasar sin inspección.

Fue detenido en México el 2 de mayo de 2024 y entregado a autoridades estadounidenses tras intentar huir del país.

Su coacusado, Diego Bonillo, recibió previamente una condena de 15 años de prisión por el mismo esquema.

Nota de transparencia jurisdiccional: Este caso se desarrolló en el sistema judicial de Estados Unidos, ante un tribunal federal en San Diego, California. La persona referida ya fue sentenciada tras declararse culpable, por lo que esta nota describe hechos judiciales concluidos y de carácter público conforme a los registros del Departamento de Justicia de Estados Unidos.