Tampico y El Mante, Tamaulipas.- Gabriel Alejandro Zapata Enríquez, padre de Dafne Zapata Quintos, licenciado en derecho y director de la escuela primaria “Pedro J. Méndez” en Tampico, Tamaulipas, no regresará a ese cargo cuando inicie el ciclo escolar 2026-2027 el 31 de agosto. La Dirección de Educación municipal confirmó la separación como una medida administrativa temporal, mientras continúa el proceso judicial en su contra por presunto abuso sexual agravado cometido contra Dafne cuando ella tenía seis años, en 2019. La medida es independiente de la investigación por el feminicidio de Dafne en la Academia Militarizada Marina Doenitz, donde la adolescente murió el pasado 17 de julio.
La separación del cargo
La directora de Educación en Tampico, Alejandra Sánchez Sánchez, confirmó que Zapata Enríquez quedará fuera de la dirección de la primaria mientras se resuelve el proceso legal en su contra, y explicó el criterio detrás de la decisión:
“Aunque exista la presunción de inocencia, cuando un maestro o directivo enfrenta una acusación, debe ser retirado temporalmente de la institución educativa.” — Alejandra Sánchez Sánchez, directora de Educación en Tampico
Un supervisor escolar asumirá la dirección de manera provisional. La escuela, con registro 28DPR1678R y alrededor de 119 alumnos en seis grupos, iniciará el ciclo escolar con la plantilla docente ya asignada. Las autoridades subrayaron que se trata de una separación temporal y no de una destitución definitiva, en tanto no exista una resolución judicial firme.
El proceso judicial contra el padre de Dafne
El caso salió a la luz pública durante la propia investigación por la muerte de Dafne, cuando su madre, Alejandra Quintos, reveló que la adolescente estaba programada para testificar en un juicio contra su padre por presunto abuso sexual ocurrido en 2019, cuando ella tenía seis años. Zapata Enríquez fue vinculado a proceso ese mismo año por el delito de violación equiparada (expediente 056/2019), permaneció cerca de dos años en prisión preventiva en Ciudad Victoria y obtuvo la libertad al vencerse los plazos legales sin que se dictara sentencia.
El juicio se reactivó el 7 de agosto de 2026, días antes de la muerte de Dafne, y ha continuado en audiencias en el Centro Integral de Justicia de El Mante, ante el juez Eliseo Sánchez Wong. En la audiencia del 11 de agosto, que se extendió por más de ocho horas, el acusado compareció por videollamada pese a que el juzgador le había ordenado presentarse en persona —la segunda vez que incumple esa instrucción—, lo que llevó al juez a advertir que un nuevo incumplimiento podría derivar en una declaratoria de sustracción de la justicia y una nueva orden de aprehensión. Como evidencia anticipada se admitió el testimonio grabado que la propia Dafne rindió en 2019, a los seis años, bajo el protocolo de Cámara Gesell.
Dos procesos, formalmente separados
Las autoridades han insistido en que la investigación por el feminicidio de Dafne en la academia militarizada y el juicio por el presunto abuso sexual cometido por su padre en 2019 son procesos formalmente distintos e independientes. Sin embargo, ambos se han entrelazado en la opinión pública porque, antes de que trascendiera esta segunda acusación, Zapata Enríquez había aparecido públicamente como representante legal de la familia en las diligencias relacionadas con la muerte de su hija.