Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos.- Gerardo Mérida Sánchez, general en retiro y exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa durante el gobierno de Rubén Rocha Moya, dejó el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, Nueva York, el 11 de agosto de 2026, tras poco más de tres meses recluido ahí. Su salida no equivale a una liberación: de acuerdo con registros de la Oficina Federal de Prisiones y fuentes judiciales consultadas por medios mexicanos, Mérida permanecería bajo custodia federal en otro sitio mientras avanzan negociaciones con fiscales estadounidenses que podrían derivar en un acuerdo de colaboración para resolver su caso sin llegar a juicio.
Quién es Gerardo Mérida y de qué se le acusa
Mérida es general en retiro del Ejército mexicano y fungió como secretario de Seguridad Pública de Sinaloa. El 11 de mayo de 2026 salió por voluntad propia de Hermosillo, Sonora, cruzó a Estados Unidos por Arizona y se entregó a las autoridades, quedando detenido en el MDC de Brooklyn. Fiscales del Distrito Sur de Nueva York lo acusan de conspiración para importar narcóticos, posesión de armas automáticas y artefactos explosivos, y conspiración para poseer armas automáticas y artefactos destructivos.
Según la acusación, Mérida habría recibido sobornos superiores a 100 mil dólares mensuales de parte de Los Chapitos —hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán— a cambio de protección, incluyendo dar aviso anticipado de al menos diez operativos contra laboratorios clandestinos en 2023, lo que permitió a la organización evacuar personal y droga antes de los cateos. De ser condenado, enfrentaría una pena mínima de 40 años y hasta cadena perpetua.
El proceso judicial
En su audiencia del 1 de junio de 2026, la jueza Katherine Polk Failla señaló que existe evidencia “abundante” en su contra y otorgó 60 días para que la fiscalía procesara y entregara las pruebas a la defensa, fijando una siguiente audiencia tentativa para el 4 de agosto. Esa audiencia no se realizó: la corte explicó el aplazamiento como “un asunto procesal”, y la jueza debía reprogramarla para inicios de septiembre. Hasta ese momento, ninguna de las partes había anunciado un acuerdo, aunque la audiencia estaba pensada precisamente como el primer espacio para que fiscalía y la defensa —encabezada por la abogada Sarah Rebecca Krissoff— informaran sobre una eventual negociación para resolver el caso sin juicio.
La salida de prisión y la negociación
El 11 de agosto, registros de la Oficina Federal de Prisiones dejaron de listar a Mérida como recluido en el MDC de Brooklyn. Los medios que dieron seguimiento al caso coinciden en que esto no representa una liberación: el escenario que se maneja es que permanezca bajo custodia federal en otra ubicación, en el contexto de una posible colaboración con las autoridades estadounidenses. El traslado sugiere que la fiscalía podría estar considerando un intercambio de cooperación o testimonio a cambio de condiciones de detención distintas, aunque los términos exactos no han sido revelados públicamente.
Hasta la fecha de esta nota no se han documentado pronunciamientos oficiales del gobierno mexicano ni de la defensa de Mérida sobre el contenido de la negociación.