Aumenta la construcción en “Pickaxe Mountain”, presunto emplazamiento nuclear iraní, mientras EU estudia cómo atacarlo bajo tierra

Washington, D.C. / Teherán, Irán.- Analistas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés) documentaron, a partir de imágenes satelitales, “un claro repunte en la actividad de construcción” durante 2026 en Pickaxe Mountain, un presunto emplazamiento nuclear iraní excavado bajo una montaña de granito a unos 225 kilómetros (140 millas) al sur de Teherán, cerca del complejo nuclear de Natanz. El hallazgo se da mientras el gobierno de Estados Unidos evalúa públicamente distintas formas de atacar instalaciones enterradas a gran profundidad, incluido el propio Pickaxe Mountain.

Lo que muestran las imágenes satelitales

El análisis del CSIS combinó radar de apertura sintética Sentinel-1 —con seis años de monitoreo continuo—, imágenes ópticas Sentinel-2, imágenes de muy alta resolución de Airbus del 9 de julio de 2026 y de Satellogic del 9 de agosto de 2026. Los investigadores identificaron tres fases en la obra: una de excavación intensa entre 2020 y abril de 2024; una de actividad consolidada, con cambios mínimos, entre abril de 2024 y enero de 2026; y una tercera fase, de enero de 2026 al presente, con “más actividad vial en Pickaxe Mountain que en cualquier otro momento de la historia del sitio”, que incluye el reforzamiento y pavimentado de los accesos a los túneles, el retiro de tierra de excavación y la colocación de concreto sobre caminos internos y entradas.

El propio reporte del CSIS es cauteloso sobre el propósito final de la instalación: concluye que “la ausencia de una postura de seguridad interna reforzada, y la falta de vehículos y equipo no relacionados con la construcción, sugieren que la instalación subterránea aún no está en condiciones de realizar trabajos de enriquecimiento, si es que ese es el propósito buscado”. Los analistas plantean tres posibilidades no excluyentes: una planta de ensamblaje de centrifugadoras —anunciada por Irán desde 2020—, una ampliación de la capacidad de enriquecimiento de uranio, o la reubicación de actividades de investigación relacionadas con armamento. El reporte aclara explícitamente que la evidencia de fuente abierta “no puede ni refutar ni sustentar” una versión de inteligencia israelí, difundida desde julio de 2026, según la cual Irán habría trasladado centrifugadoras al sitio.

Lo que evalúa Estados Unidos

La montaña de granito bajo la que se ubica Pickaxe Mountain representa, según el reporte de CNN retomado por medios en español, “un blanco difícil” incluso para las bombas convencionales más pesadas del arsenal estadounidense. El Pentágono desarrolla una bomba “penetradora de nueva generación” como sucesora del actual Massive Ordnance Penetrator (MOP), con trabajo de prototipo iniciado en septiembre de 2025; la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA) otorgó en febrero de 2026 un contrato de emergencia por 1.2 millones de dólares para una prueba clasificada de fuego real en el campo de pruebas de White Sands, orientada a validar capacidades contra blancos profundamente enterrados. El presidente Donald Trump declaró sobre el sitio: “Podríamos golpear Pickaxe muy pronto”, y afirmó que Estados Unidos tiene conocimiento de la actividad en el lugar.

El antecedente inmediato es la Operación Midnight Hammer, en junio de 2025, cuando Estados Unidos atacó instalaciones nucleares iraníes, entre ellas Fordow, Natanz e Isfahán. Un alto general estadounidense reconoció entonces que la instalación profundamente enterrada de Isfahán no pudo ser destruida con las capacidades antibúnker disponibles en ese momento, y que el ataque solo dañó sus entradas.