La producción de crudo lleva cinco trimestres seguidos al alza, después de siete trimestres consecutivos de caída; aun así, sigue muy por debajo del 1.8 millones de barriles diarios que prometió el gobierno para este año
Pemex ya no está en caída libre, pero tampoco está cerca de cumplir lo que promete. La producción de petróleo crudo de la petrolera estatal llegó a 1.658 millones de barriles diarios en el segundo trimestre de 2026, un avance de apenas 6,200 barriles frente al trimestre anterior. Es crecimiento, sí, pero del tamaño de una gota en el mar frente a la meta que el propio gobierno se puso para este año: 1.8 millones de barriles diarios.
CINCO TRIMESTRES AL ALZA, DESPUÉS DE SIETE A LA BAJA
El dato que sí hay que reconocerle a Pemex es que logró cortar una racha larga de números rojos. Antes de este repunte, la empresa acumulaba siete trimestres consecutivos de caída en su producción de crudo. Desde entonces, lleva cinco trimestres seguidos de crecimiento, aunque marginal: comparado con el mismo trimestre de 2025, el avance es de apenas 1.7%, unos 28 mil barriles diarios más.
¿De dónde sale ese crecimiento? Principalmente del crudo pesado y ligero, que sumaron 9,300 barriles diarios adicionales. Pero ese avance se ve parcialmente comido por una caída de 5,000 barriles diarios en crudo superligero y condensados. El resultado neto es un progreso real, pero lentísimo.
LA META QUE SIGUE LEJOS: 1.8 MILLONES DE BARRILES
Con 1.658 millones de barriles diarios, a Pemex todavía le faltan alrededor de 142 mil barriles diarios para alcanzar el objetivo de 1.8 millones que fijó el gobierno para este año. Análisis financieros, entre ellos uno de BBVA Research, advierten que al ritmo actual —unos cuantos miles de barriles de avance por trimestre— esa meta luce difícil de cumplir en el corto plazo.
El diagnóstico de fondo no es nuevo: los campos petroleros maduros de México siguen en declive natural, y revertir esa tendencia de forma sostenida requeriría un salto mucho más grande en inversión de exploración y desarrollo de nuevos yacimientos, algo que hasta ahora no se ha visto en la magnitud necesaria.
OJO CON LA CIFRA QUE CONFUNDE: REFINACIÓN NO ES LO MISMO QUE PRODUCCIÓN
En febrero de 2026, Pemex presumió haber alcanzado «1.27 millones de barriles diarios», calificándola de su cifra «más alta». Suena a buena noticia sobre producción de crudo, pero no lo es: esa cifra corresponde a productos petrolíferos refinados —gasolina, diésel, turbosina—, no a extracción de petróleo crudo. Son dos métricas distintas que miden cosas distintas: una es lo que Pemex saca de los pozos, la otra es lo que procesa en sus refinerías.
De hecho, en ese mismo comunicado Pemex reconoció una meta específica de crudo de 1.56 millones de barriles diarios, una cifra que no coincide con el objetivo de 1.8 millones citado en otros reportes del sector —una señal de que incluso las propias referencias oficiales no siempre se presentan de forma consistente entre un comunicado y otro.
ÁNGULO TIPÓMETRO | MATAMOROS-BROWNSVILLE
La salud de Pemex no es un tema lejano para Tamaulipas: la Cuenca de Burgos, una de las zonas gasíferas más importantes del país, se extiende bajo buena parte del noreste del estado y ha sido durante años fuente de empleo directo e indirecto para comunidades cercanas a la frontera. Que la producción de hidrocarburos de Pemex avance a cuentagotas no solo es un problema de finanzas públicas en la Ciudad de México: es también una señal de qué tanto peso seguirá teniendo, o dejando de tener, la actividad petrolera y gasera en la economía de esta región en los próximos años.