La estudiante grancanaria de 21 años realizaba un intercambio académico en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos cuando fue asesinada; la Fiscalía morelense investiga el caso como feminicidio y el Consulado de España en México da seguimiento
Se llamaba Claudia Tacoronte Aguilera, tenía 21 años, era originaria de Gran Canaria y estudiaba Educación Infantil en la Universidad de Granada. Había cruzado el Atlántico con la ilusión propia de cualquier estudiante de intercambio: conocer otro país, otra forma de vida, otra aula. Cursaba ese intercambio en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) cuando fue asesinada en Cuautla, Morelos, en hechos que se conocieron públicamente el 14 de septiembre de 2026 y que la Fiscalía General de Justicia de Morelos investiga como feminicidio.
LO QUE SE SABE, CON EL CUIDADO QUE EL CASO EXIGE
Esta nota omite deliberadamente circunstancias del ataque que algunos medios han hecho públicas: no aportan nada al entendimiento del caso y sí exponen innecesariamente el dolor de quienes la conocían. Lo que sí puede reportarse con responsabilidad es esto: el hecho ocurrió en las inmediaciones de la Casa de Cultura de Cuautla, según Milenio y Aristegui Noticias; hasta el momento no hay confirmación pública de detenciones ni de sospechosos identificados; y no fue posible precisar, en las fuentes consultadas, la fecha exacta del ataque, distinta a la fecha en que el caso se dio a conocer.
LA RESPUESTA INSTITUCIONAL: DE GRANADA A LA CANCILLERÍA
La Universidad de Granada emitió un comunicado oficial de «repulsa y condena» por el asesinato de su estudiante, y ofreció acompañamiento a la familia. Del lado mexicano, la UAEM condenó también el feminicidio en un comunicado propio. Según Infobae, el Consulado de España en México «sigue de cerca» el caso. No se localizó, hasta el cierre de esta nota, una declaración pública específica del gobierno federal mexicano sobre este caso en particular.
UNA TRAGEDIA QUE NO ES SOLO UNA CIFRA MÁS
Cada año, miles de jóvenes de todo el mundo llegan a México dentro de programas de intercambio académico, atraídos por universidades como la UAEM, confiando en que esa experiencia sea una de las más formativas de su vida. Que ese viaje termine así —no con un regreso a casa, sino con una familia en Canarias recibiendo la peor noticia posible— es una tragedia que rebasa cualquier estadística de violencia de género en el país, y que exige, como mínimo, una investigación completa, transparente y sin dilación por parte de las autoridades de Morelos.