Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el Grito de Independencia la noche del 15 de septiembre desde el balcón central de Palacio Nacional con un vestido bordado a mano por artesanas de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. La prenda no salió de una casa de moda ni de un diseñador reconocido en el circuito comercial: la hizo Creaciones Biulú, un taller comunitario formado por mujeres y personas muxes zapotecas. Hasta el cierre de esta nota, ningún medio nacional ha logrado confirmar cuánto costó ni quién lo pagó.
El taller: de un sismo a Palacio Nacional
Creaciones Biulú fue fundado en 2017 por el poeta y artesano muxe Elvis Guerra, en Juchitán de Zaragoza, después del terremoto de 8.2 grados que ese año devastó buena parte del Istmo de Tehuantepec. El taller surgió con un propósito explícito: revalorar el trabajo de las artesanas de la región, “pues muchas veces se les regatea o menosprecia”. Guerra aprendió las técnicas de bordado a los 13 años, como parte de un conocimiento heredado en su familia. Hoy el taller reúne a cerca de 20 mujeres y personas muxes bordadoras, de entre 17 y 58 años.
Quién diseñó y confeccionó el vestido
El bordado a mano, hecho con la técnica tradicional de aguja de gancho sobre terciopelo, corrió a cargo de cuatro integrantes del taller: Elvis Guerra, Dayari Ramírez, Reyna Montero y Lorena Martínez. El diseño final de la prenda fue de Thelma Islas Lagunas y Crystel Martínez Torres, y la confección estuvo a cargo de Saúl Mosqueda. El resultado fue una blusa o chaqueta negra con flores bordadas en rojo, morado, rosa, azul y verde —lo que las propias artesanas describen como un “jardín andante”—, combinada con falda negra de corte recto, chongo bajo y aretes pequeños de perla. Sobre la prenda, Sheinbaum llevó la banda presidencial, que se confeccionó por separado: la elaboró la Dirección General de Fábricas de Vestuario de la Sedena, con 15 días de trabajo de mujeres militares especializadas en bordado.
“Vestir a la presidenta de México es un logro colectivo. No es solamente de Biulú, es de Juchitán” — Creaciones Biulú
“Hoy, la primera mandataria de México no buscó a los grandes diseñadores, no buscó a los imperios de la moda, ella volteó hacia los pueblos indígenas de México” — Creaciones Biulú
Lo que Sheinbaum dijo sobre el vestido
La propia presidenta describió la prenda como un símbolo de las tradiciones de México y de la “riqueza de sus textiles”, y explicó que el bordado del Istmo busca imitar jardines de flores, incorporando símbolos de la cultura zapoteca al traje tradicional istmeño. El diseño floral, según se ha reportado, retoma un patrón heredado por Elvis Guerra de su abuela, Petrona.
Lo que no se sabe: el costo
Ninguno de los medios nacionales revisados para esta nota —entre ellos Infobae, El Financiero, Excélsior, Récord y Crónica— reporta una cifra sobre el costo del vestido. No hay boleta pública, no hay declaración de Presidencia sobre el precio de la prenda ni sobre si fue donada, comisionada con pago o cubierta de alguna otra forma. Es, hasta ahora, información que ningún medio ha podido confirmar.
No es la primera vez
Sheinbaum ya había usado piezas artesanales mexicanas en actos oficiales antes de este Grito. En su toma de posesión, el 1 de octubre de 2024, llevó una prenda de inspiración istmeña; en su primer Grito de Independencia, en 2025, el vestido fue de color morado. Lo que cambia cada año es el diseño específico y el taller responsable; la decisión de vestir textil artesanal e indígena en los actos más solemnes de la Presidencia ya es, a estas alturas, una constante de su gestión, no una excepción.
Claves del caso
• 15 de septiembre de 2026: Sheinbaum encabeza el Grito de Independencia con un vestido bordado por el taller Creaciones Biulú, de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca.
• Bordado a mano por Elvis Guerra, Dayari Ramírez, Reyna Montero y Lorena Martínez; diseño de Thelma Islas Lagunas y Crystel Martínez Torres; confección de Saúl Mosqueda.
• El taller, fundado en 2017 tras el sismo de ese año, reúne a cerca de 20 mujeres y personas muxes bordadoras.
• La banda presidencial la hizo por separado la Sedena, con 15 días de trabajo de mujeres militares bordadoras.
• No hay costo público confirmado del vestido ni información sobre quién lo pagó.
• No es la primera vez: Sheinbaum usó piezas artesanales en su toma de posesión (2024) y en su primer Grito, con vestido morado (2025).