Restricción de celulares en primarias y secundarias entrará en vigor el 3 de noviembre; Tamaulipas se suma al acuerdo nacional

El uso de teléfonos celulares quedará restringido en todas las escuelas primarias y secundarias de México a partir del 3 de noviembre, anunció este lunes la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su conferencia matutina, junto con el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo. La disposición se publicará este martes 22 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación y da un plazo de 30 días para que cada plantel realice asambleas previas con maestros y padres de familia antes de entrar en vigor.

“A partir del 3 de noviembre, lo publicaremos el día de mañana, ya no podrá utilizarse como una herramienta educativa en la escuela, la pantalla, ni tampoco en el recreo”, declaró Sheinbaum. Delgado precisió que la restricción aplica de forma total “para primarias y secundarias”, mientras que educación media superior definirá límites por institución y la educación superior no tendrá restricción formal, solo fomento al uso responsable.

Claves del caso
• Fecha nacional de entrada en vigor: 3 de noviembre de 2026
• Niveles con restricción total: primaria y secundaria (pública y privada)
• Media superior: cada plantel define sus propias reglas
• Excepciones: casos de emergencia y usos pedagógicos autorizados por la escuela
• Respaldo: acuerdo del CONAEDU firmado por las 32 entidades federativas
• Consulta previa: 565,396 docentes; 81% a favor de regular el uso de dispositivos

Tamaulipas se suma: “es definitivo, es nacional”

El secretario de Educación de Tamaulipas, Miguel Ángel Valdez García, confirmó que el estado adopta la medida de manera obligatoria, sin margen de negociación local: “Es definitivo, es nacional, es un acuerdo; lo puso la Federación y los 32 estados nos sumamos”, dijo el funcionario estatal.

La dependencia estatal ya tiene fecha para definir los detalles operativos: el 28 de septiembre se realizará un foro estatal con representantes de los 43 municipios, docentes, padres de familia y autoridades educativas, en el que se discutirán los mecanismos de aplicación y las sanciones ante incumplimientos. Tras ese foro, la Secretaría de Educación de Tamaulipas emitirá una circular con los lineamientos específicos para los planteles. Hasta el cierre de esta nota, el esquema de sanciones seguía en análisis y no había sido publicado.

Medios estatales han reportado que la medida alcanzaría a más de 620 mil alumnos de educación básica en Tamaulipas; esa cifra circuló antes del anuncio presidencial de este lunes y referenciaba el esquema estatal que originalmente apuntaba a octubre, por lo que Tipómetro la trata como referencial y buscará confirmación oficial una vez que la SEP estatal difunda cifras propias ligadas a la fecha nacional del 3 de noviembre.

Por qué la SEP decidió actuar ahora

El acuerdo nacional surgió de una consulta de la SEP con 565,396 docentes de todo el país, de los cuales el 81% respaldó establecer lineamientos para el uso de dispositivos digitales en el aula. Entre los problemas más citados por los maestros: el celular dificulta la atención en clase (40%), interrumpe actividades académicas (38%) y traslada conflictos originados en redes sociales al salón de clases (38.7%). Sheinbaum aclaró que la medida “no es nueva”: 16 estados ya operaban regulaciones similares antes del acuerdo nacional, gobernados por distintos partidos políticos.

Matamoros–Brownsville

La medida nacional coloca a Tamaulipas en el mismo calendario que Texas: del lado mexicano, los celulares saldrán de las aulas de primaria y secundaria a partir del 3 de noviembre; del lado estadounidense, la Ley HB 1481 ya obliga desde septiembre de 2025 a los distritos escolares de todo el estado —incluido Brownsville ISD— a mantener los dispositivos personales guardados durante la jornada. Por primera vez en años, Matamoros y Brownsville comparten una misma política escolar frente a la pantalla, aunque llegaron a ella por rutas distintas: una orden federal mexicana negociada con 32 estados, y una ley estatal texana aprobada por la legislatura.

Para las familias de la franja fronteriza, muchas de ellas con hijos cruzando el puente escolar entre ambos sistemas educativos o con parientes en ambos lados, la coincidencia de fechas —apenas mes y medio de diferencia entre el arranque texano y el mexicano— simplifica algo que hasta ahora era un mosaico de reglas distintas por escuela y por distrito.