Mueren cinco recién nacidos en un hospital del IMSS en Durango; investigan una bacteria en medio de acusaciones de opacidad

Las autoridades de salud confirmaron el hallazgo de una misma bacteria en los cinco bebés fallecidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona No. 1, pero advierten que ese hallazgo “no explica por sí mismo” las muertes. El gobernador de Durango acusa al IMSS de opacidad; las familias denuncian que no hubo necropsias y anuncian denuncias ante la FGR.

DURANGO, DGO.- Cinco recién nacidos murieron entre el 15 y el 19 de septiembre de 2026 en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Durango. El Instituto detectó una misma bacteria —sensible a antibióticos de uso habitual— en los cinco casos, pero sostiene que ese hallazgo, por sí solo, no explica las muertes. Mientras la investigación federal continúa, las familias denuncian opacidad, ausencia de necropsias y un trato que calificaron de deshumanizado, y se preparan para presentar denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR).

Claves del caso

▪ Hospital: Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, Durango, Dgo.

▪ Fechas de las muertes: 15, 18 y 19 de septiembre de 2026 (tres, una y una, respectivamente).

▪ Lugar: Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), cerrada a nuevos ingresos desde el 16 de septiembre.

▪ Hallazgo: una misma bacteria —no identificada públicamente— detectada en los cinco neonatos.

▪ Postura del IMSS: el hallazgo “no explica por sí mismo” las cinco muertes; se investigan fallas de lavado de manos y limpieza de equipo.

▪ Certificados de defunción: registran “infarto” como causa, versión que los padres cuestionan.

▪ Denuncia de las familias: no se practicó necropsia a ninguno de los cinco bebés.

▪ El gobernador Esteban Villegas acusa al IMSS de negar expedientes clínicos a la comisión estatal de salud (Coprised).

▪ La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la investigación federal y envió al director general del IMSS, Zoé Robledo.

▪ Las familias anunciaron que presentarán denuncias ante la FGR, al tratarse de un asunto de jurisdicción federal.

Cronología: cinco muertes en cinco días

El primer registro de muertes ocurrió el martes 15 de septiembre, cuando tres recién nacidos internados en la UCIN fallecieron el mismo día. El viernes 18 de septiembre murió un cuarto neonato, y el sábado 19 de septiembre, un quinto. El IMSS puso la unidad en cuarentena y suspendió nuevos ingresos a partir del 16 de septiembre, un día después de las primeras tres muertes.

El gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, declaró que se enteró del caso hasta el 20 de septiembre, cinco días después de las primeras defunciones. El caso se hizo público en medios nacionales el 21 y 22 de septiembre, cuando la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) se sumó a la investigación y la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó, desde su conferencia matutina, que el gobierno federal daría seguimiento al caso y que el director general del IMSS, Zoé Robledo, se trasladaría a Durango.

El 22 de septiembre, la coordinadora de Atención al Derechohabiente del IMSS en Durango, Adriana Toriz Saldaña, se reunió con las familias para “compartir la información disponible y escuchar sus inquietudes”. Un día después, el 23 de septiembre, los padres anunciaron que presentarán denuncias formales ante la FGR, luego de que las autoridades estatales determinaran que el caso rebasa su jurisdicción por tratarse de una institución federal.

La pista de la bacteria, sin nombre público

El IMSS confirmó que se detectó una misma bacteria —descrita como “sensible a antibióticos de uso habitual”— en los cinco recién nacidos que murieron. Sin embargo, la institución no ha revelado públicamente de qué microorganismo se trata, pese a que los resultados preliminares ya están disponibles.

En un comunicado, el Instituto fue explícito en acotar el alcance del hallazgo: “con la información disponible, ese hallazgo no explica por sí mismo las cinco muertes”. Equipos de epidemiología revisan expedientes clínicos, protocolos de atención, vigilancia epidemiológica y medidas de control de infecciones, con particular atención a posibles fallas en el lavado de manos del personal y en la limpieza de equipo médico dentro de la UCIN.

Las autoridades sanitarias, entre ellas la Dirección General de Epidemiología, el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece), Cofepris y la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised), realizan muestreos y cultivos de laboratorio para determinar si existe un factor común entre los cinco casos. Los cultivos bacteriológicos, según autoridades estatales de salud, pueden tardar al menos cinco días en arrojar resultados concluyentes. La UCIN permanece cerrada a nuevos ingresos mientras concluye la investigación, y el IMSS afirma que no se han identificado nuevos casos de exposición tras las medidas preventivas implementadas.

Lo que reclaman las familias

El reclamo central de los padres es la ausencia de necropsias. Diego Tobalín, padre de uno de los bebés fallecidos, afirmó: “Ni siquiera una necropsia hubo a ninguno de los bebés”. Los padres también señalan que los certificados de defunción entregados por el hospital registran “infarto” como causa de muerte, una versión que cuestionan por no explicar un patrón de cinco decesos en días consecutivos dentro de la misma unidad.

Las familias denuncian además que, pese a que se realizaron estudios de sangre y orina a los recién nacidos, nunca se les entregaron los resultados ni se les informó qué bacteria pudo haber causado una infección. A esto se suman otras irregularidades que, según los padres, observaron dentro de la UCIN: personal médico sin equipo de protección completo (cubrebocas, guantes, cofia) y consumo de alimentos dentro del área de terapia intensiva. Varios padres describieron un deterioro “rápido” de sus hijos, en periodos de alrededor de 24 horas.

Diego Tobalín describió lo vivido como “una escena de terror” y “un sufrimiento constante que nos marcó de por vida”. Otro padre, Jesús Ruacho, exigió protocolos de atención más claros y responsabilidad institucional. En la reunión del 22 de septiembre con representantes del IMSS, los padres insistieron en que no han tenido “acceso a documentos o estudios” que respalden la versión oficial, y calificaron el trato recibido como “poco humano”.

Un gobernador que acusa hermetismo

El gobernador Esteban Villegas Villarreal denunció públicamente que personal del IMSS obstaculizó la intervención de las autoridades sanitarias estatales y manejó la información de manera restrictiva. Según el mandatario, la Coprised —la comisión estatal encargada de la vigilancia sanitaria— no recibió los expedientes clínicos de los recién nacidos ni pudo iniciar su propia revisión a tiempo: “No quisieron sacar los expedientes, no se los prestaron a la Coprised”, declaró.

El IMSS, por su parte, ha negado que existan fallas de limpieza o desinfección en el hospital, así como desabasto de insumos médicos, y sostiene que la investigación sigue su curso con la colaboración de especialistas enviados desde la Ciudad de México.

Sheinbaum interviene; investigación federal en curso

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó desde su conferencia matutina que el gobierno federal investiga el caso y ordenó atención prioritaria. Anunció que el director general del IMSS, Zoé Robledo, viajaría a Durango para supervisar la investigación y encabezar el contacto institucional con las familias afectadas.

La investigación multiagencia involucra al IMSS, la Secretaría de Salud federal, la Dirección General de Epidemiología, el Cenaprece, Cofepris y Coprised, en un esfuerzo por establecer si existe un factor común —ambiental, de protocolo o de control de infecciones— entre los cinco fallecimientos.

Qué sigue

Las familias de los cinco recién nacidos anunciaron que presentarán denuncias formales ante la FGR, después de que las autoridades determinaran que el caso corresponde a jurisdicción federal por tratarse de una institución de salud federal. Piden que la investigación establezca responsabilidades y que se les entreguen los resultados de laboratorio y, en su caso, las necropsias pendientes.

Mientras tanto, la UCIN del Hospital General de Zona No. 1 permanece cerrada a nuevos ingresos y los resultados de los cultivos bacteriológicos siguen pendientes. Tipómetro seguirá este caso como un hilo investigativo abierto y actualizará esta nota conforme haya nueva información oficial, resultados de laboratorio o avances en las denuncias ante la FGR.