El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, designó al comunicador y bombero voluntario Francisco Vázquez Jiménez —conocido en Juchitán de Zaragoza como «Paco Vásquez»— como comisionado encargado de la administración municipal, luego de que el Congreso estatal aprobó por unanimidad la desaparición de poderes del Ayuntamiento. La medida se tomó tras la detención del entonces alcalde, Miguel Sánchez Altamirano, a quien las autoridades vinculan con la célula delictiva conocida como «Los Cromos», presuntamente ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Vacío de poder y designación
Ante la inasistencia del suplente legal, Mariano Rosado López, el gobierno estatal optó por nombrar a Vázquez Jiménez para restaurar la gobernabilidad de manera inmediata en uno de los municipios más importantes del Istmo de Tehuantepec. «He designado a Francisco Vázquez Jiménez como comisionado para hacerse cargo de manera temporal de la administración municipal», anunció Jara Cruz a través de un video en redes sociales, al justificar la decisión por la necesidad de garantizar la operatividad de los servicios básicos en pueblos, comunidades, agencias y colonias del municipio.
Vázquez Jiménez ingresó la noche del viernes al Palacio de Gobierno, en la ciudad de Oaxaca, donde el gobernador le tomó protesta. Su encomienda será administrar el municipio durante la transición y trabajar en la organización política y social necesaria para que, eventualmente, se convoque a elecciones extraordinarias en las que la población elija a un nuevo cabildo.
Quién es «Paco» Vásquez
Originario de la comunidad zapoteca de Vinizá, Vázquez Jiménez es locutor zapoteca, bombero voluntario, paramédico y rescatista, con más de una década de servicio en la región. Conduce el noticiero «Xtiidxanu / Nuestra palabra», transmitido por la estación XH-TEKA 91.7 de la Corporación Radiofónica Oaxaqueña, con contenidos dirigidos principalmente a la población zapoteca del Istmo. Al momento de su designación se desempeñaba como director de la estación de Bomberos de Juchitán.
Su nombramiento llega en un momento particular: apenas tres semanas antes, una resolución de la Comisión de Honor y Justicia del Cuerpo de Bomberos había determinado su remoción del cargo, intento que desató bloqueos carreteros y la retención temporal de siete funcionarios estatales por parte de sus compañeros bomberos en respaldo suyo. El gobierno estatal dio marcha atrás entonces y lo ratificó como director de la estación. Menos de un mes después, fue llamado por el mismo Ejecutivo estatal para hacerse cargo del gobierno municipal.
El trasfondo: detención del alcalde y crimen organizado
La caída del cabildo de Juchitán se desencadenó después de que fuerzas federales y estatales aprehendieran a Sánchez Altamirano, a quien se investiga por presuntos delitos vinculados con «Los Cromos», célula señalada de operar en coordinación con el CJNG. La Fiscalía de Oaxaca ha señalado que prepara nuevas pruebas y no descarta la vinculación de más funcionarios al caso.
El caso se suma a una serie de episodios recientes en los que gobiernos estatales han recurrido a la figura de la desaparición de poderes municipales frente a la infiltración del crimen organizado en administraciones locales, un patrón que la redacción de Tipómetro seguirá documentando por su relevancia para la gobernabilidad en zonas fronterizas y de tránsito de la delincuencia organizada en todo el país.