Navi Pillay gana el Nobel de la Paz y recibe el rechazo de Israel, de Trump y nuevas sanciones de EU a la CPI

La jurista sudafricana presidió la comisión de la ONU que concluyó que Israel cometió genocidio en Gaza; Washington sancionó a la Corte Penal Internacional horas después del anuncio

El Comité Noruego del Nobel otorgó el viernes 9 de octubre el Premio Nobel de la Paz 2026 a Navanethem «Navi» Pillay, jurista sudafricana de 85 años y exalta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. Horas después, el gobierno de Israel y el presidente Donald Trump criticaron el galardón, y el Departamento de Estado anunció nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), donde Pillay fue jueza.

Un matiz sobre el planteamiento de que «le desatan la guerra»: los ataques de Israel y de Trump son directos y contra el premio y contra Pillay, pero las sanciones apuntan a la CPI como institución, y ninguna fuente consultada las atribuye formalmente al premio. Lo que está documentado es la coincidencia de fechas.

Quién es y por qué ganó

Pillay nació en Durban durante el apartheid y, como abogada, defendió a Nelson Mandela y a otros opositores. Fue jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda y de la CPI, y alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos de 2008 a 2014. Presidió hasta hace poco la comisión de investigación de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, y desde 2019 es jueza de la Corte Internacional de Justicia en el caso de genocidio contra Myanmar.

El comité destacó su papel para que los crímenes de guerra, de lesa humanidad y el genocidio sean juzgados, en particular su trabajo en Ruanda, donde se reconoció que la violación y la violencia sexual pueden constituir crímenes de lesa humanidad y genocidio. Sostuvo que el derecho internacional es hoy una necesidad fundamental para la paz y que sus instituciones están bajo presión. El premio es de 12 millones de coronas suecas, unos 1.2 millones de dólares, y se entregará en Oslo el 10 de diciembre. Hubo 287 candidaturas, según Al Jazeera.

La reacción de Israel

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel respondió en X con un comunicado que, según La Nación, criticó el papel de Pillay en lo que llamó la demonización de Israel y la «mentira del genocidio». Calificó el premio como «uso grotesco» de un galardón como arma para legitimar el odio y los prejuicios, y comparó la decisión con el propagandista nazi Joseph Goebbels. Israel rechazó en 2025 el informe de la comisión de la ONU y se negó a colaborar con ella desde su creación.

El primer ministro Benjamin Netanyahu se pronunció en su cuenta de X el mismo viernes. Dijo que el comité del Nobel «ha perdido su brújula moral», acusó a Pillay de ser una intolerante que construyó su carrera en torno a calumnias contra Israel y afirmó que ella «suministró las mentiras», que el fiscal de la CPI, Karim Khan, convirtió en armas. También mencionó las denuncias de conducta sexual inapropiada contra Khan. Son acusaciones de Netanyahu, no verificadas de manera independiente, según los medios que las reportan.

El comunicado de la Cancillería israelí había ido más lejos: según BAE Negocios e Israel National News, dijo que Pillay sería favorita si existiera un premio a las mentiras y el odio, y la comparación con Goebbels se atribuye a esa Cancillería, no a Netanyahu.

Los ataques de Trump

Trump habló el viernes en un mitin de campaña en Syracuse, Nueva York, según The Jerusalem Post. Describió a Pillay como una persona liberal de la ONU que nadie conoce, dijo que Estados Unidos debió recibir el premio y calificó la decisión de «mancha indeleble» para Noruega, a la que advirtió que no la olvidarán. Afirmó que el galardón quedó desacreditado para siempre. En Truth Social escribió que el comité degradó el premio, según Al Jazeera.

Trump sostiene que resolvió ocho guerras, entre ellas India–Pakistán, Armenia–Azerbaiyán, Israel–Hamas e Israel–Irán. Esa cifra es afirmación suya. El 8 de octubre, un día antes del anuncio, ya había dicho que él debía ganar el premio, según El Financiero.

Las sanciones a la CPI

Horas después del anuncio, el Departamento de Estado anunció nuevas sanciones contra la CPI, según EFE y Reuters. El secretario de Estado, Marco Rubio, lo confirmó en X. La justificación oficial es «defender la soberanía estadounidense y neutralizar la amenaza» de la Corte; el comunicado busca prohibir las transacciones con este tribunal para cortar sus recursos. Estados Unidos no es parte de la CPI.

Las fuentes consultadas no detallan a quiénes alcanzan las sanciones ni qué restricciones concretas imponen. La CPI las rechazó y dijo que «la historia juzgará este momento».

La respuesta de Pillay y del comité

Pillay dedicará el premio a los sobrevivientes de crímenes internacionales y denunció que el derecho internacional y los derechos humanos sufren «ataques políticos», especialmente contra la CPI. Bromeó con que podría compartir el premio con Trump. El presidente del comité, Jørgen Watne Frydnes, aclaró que el comité no es un tribunal y que el premio no implica avalar la calificación de genocidio.

El secretario general de la ONU, António Guterres, lo calificó de homenaje a quienes defienden el derecho internacional, y el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, de tributo a su integridad.