El problema es que nada de eso ocurrió. Ni el aeropuerto fue tomado, ni hubo ocupación armada, ni el crimen organizado controló las instalaciones.
Si bien hubo un momento de pánico en el que las personas corrieron al interior del aeropuerto y se resguardaron tras escuchar supuestamente disparos, en realidad no pasó nada al interior del lugar.
Agencias.- La noticia era lo suficientemente explosiva como para incendiar las redes: el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Pero mientras las autoridades confirmaban información y las versiones oficiales avanzaban con cautela, un rumor comenzó a circular con velocidad quirúrgica: el Aeropuerto Internacional de Guadalajara había sido tomado por el crimen organizado.
La versión era falsa. Pero ya estaba instalada
En cuestión de minutos, tuiteros, influencers y portales alineados con la narrativa conservadora difundieron la especie como si se tratara de un hecho consumado. No hubo verificación. No hubo contraste. No hubo prudencia.
La narrativa fue clara: el abatimiento de “El Mencho” había desatado una reacción inmediata del CJNG, que habría tomado el aeropuerto tapatío como acto de represalia. La imagen era potente: caos, ingobernabilidad, colapso institucional.
Entre quienes amplificaron la versión estuvieron la columnista Lourdes Mendoza:
El “periodista” ligado a Cabeza de Vaca, Gildo Garza:
El operador de redes ligado a Movimiento Ciudadano, Jorge García Orozco:
Civiles escondiéndose de los narco terroristas que tomaron el aeropuerto de Guadalajara , reportan balaceras. Tras la muerte del Mencho el CJNG, hace el mayor acto de narco terrorismo registrado en México.
— Jorge García Orozco (@jorgegogdl) February 22, 2026
El medio digital de Roberto Madrazo con su conductor estelar Carlos Loret de Mola, Latinus:
El medio Emeequis, propiedad del dueño de El Universal, Francisco Ealy Ortiz y su yerno Rogelio Cárdenas:
El medio The Independent:
La cuenta internacional Alerta Mundial:
El activista argentino Agustín Antonetti:
El tuitero de derecha, Arturo Villegas:
🚨🇲🇽Terroristas toman el aeropuerto de Guadalajara.
Empleados y pasajeros salen totalmente despavoridos en medio del caos.
No recuerdo en la historia reciente de México algo similar.
Lo que estamos viendo ya no es delincuencia común.
Estamos ante hechos históricos.
Dios… pic.twitter.com/wcM90t9nsl
— Arturo Villegas (nueva cuenta) (@ArturoVill7) February 22, 2026
La conductora de RadioFórmula, Azucena Uresti:

El abogado Gabriel Regino:

El patrón fue similar: mensajes alarmistas, afirmaciones categóricas y la insinuación de que el Estado había perdido el control.
El problema es que nada de eso ocurrió. Ni el aeropuerto fue tomado, ni hubo ocupación armada, ni el crimen organizado controló las instalaciones. Si bien hubo un momento de pánico en el que las personas corrieron al interior del aeropuerto y se resguardaron tras escuchar supuestamente disparos, en realidad no pasó nada al interior del lugar.
Las operaciones aéreas continuaron con normalidad y las autoridades federales y estatales no confirmaron ningún evento de esa magnitud.
El costo de jugar con el miedo
En un país marcado por la violencia, difundir que un aeropuerto internacional ha sido tomado por un cártel no es un detalle menor. Implica sembrar pánico, afectar la percepción internacional y alimentar una narrativa de colapso institucional.
El periodismo exige prudencia, verificación y responsabilidad. Cuando se sustituye por el retuit automático o la consigna ideológica, lo que queda no es información: es propaganda.
El aeropuerto de Guadalajara nunca fue tomado. Lo que sí fue tomado fue el espacio digital por una mentira repetida hasta parecer verdad.
Y en tiempos donde la velocidad vale más que la certeza, esa es una victoria peligrosa para la desinformación.


