A 25 años del 11 de septiembre: cómo se planeó el ataque, quiénes fueron los responsables y cuántas víctimas dejó

Nueva York.- Este 11 de septiembre de 2026 se cumplen 25 años de los atentados terroristas que el grupo Al Qaeda perpetró contra Estados Unidos, el ataque más letal contra civiles en la historia reciente de ese país. Cuatro aviones comerciales secuestrados fueron usados como armas contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, el Pentágono en Washington D.C., y un cuarto que se estrelló en un campo cercano a Shanksville, Pensilvania, tras que los pasajeros intentaran retomar el control de la cabina. El saldo oficial es de 2,977 víctimas mortales, sin contar a los 19 secuestradores.

El origen del plan: de la Operación Bojinka a los cuatro vuelos secuestrados

La idea de secuestrar aviones comerciales y usarlos como misiles contra objetivos simbólicos no nació en 2001. Su autor intelectual, Khalid Sheikh Mohammed, se la presentó por primera vez a Osama bin Laden en 1996, luego del fracaso de la llamada Operación Bojinka, un plan anterior (1994-1995) para hacer estallar simultáneamente varios aviones de pasajeros sobre el océano Pacífico que fue desarticulado por las autoridades filipinas antes de ejecutarse. El proyecto original que Mohammed propuso a bin Laden contemplaba secuestrar hasta doce aviones en distintos puntos del planeta; con el tiempo, Al Qaeda lo redujo a un operativo más manejable: cuatro vuelos comerciales estadounidenses de larga distancia, con objetivos simbólicos del poder político, militar y económico de Estados Unidos —la Casa Blanca o el Capitolio, el Pentágono y las Torres Gemelas.

El reclutamiento de los ejecutores se apoyó en una célula de jóvenes musulmanes radicalizados que vivían en Hamburgo, Alemania, entre ellos Mohammed Atta, quien terminaría pilotando el primer avión. El grupo viajó a Afganistán en 1999 para recibir entrenamiento militar en campamentos de Al Qaeda; fue ahí donde bin Laden los captó personalmente y financió su adiestramiento, con el objetivo declarado de convencerlos de llevar a cabo ataques suicidas estrellando aviones contra edificios emblemáticos. Otros secuestradores —principalmente los llamados “músculo” que sometieron a la tripulación y pasajeros, pero que no fueron entrenados como pilotos— fueron reclutados por separado, muchos de ellos ciudadanos sauditas, y recibieron entrenamiento de vuelo básico en escuelas de aviación dentro de Estados Unidos en los meses previos al ataque.

Quiénes lo ejecutaron: Al Qaeda, bin Laden y los 19 secuestradores

La responsabilidad de los atentados corresponde a la organización terrorista Al Qaeda, bajo el liderazgo de Osama bin Laden, quien ordenó y financió la operación, y de Khalid Sheikh Mohammed, identificado por la Comisión del 11-S como el principal arquitecto operativo del plan, junto con el coplanificador Ramzi bin al-Shibh. Diecinueve hombres —quince de ellos de nacionalidad saudita— secuestraron los cuatro vuelos: el 11 de American Airlines y el 175 de United Airlines, que se estrellaron contra las torres norte y sur del World Trade Center; el 77 de American Airlines, que impactó el Pentágono, y el 93 de United Airlines, que se estrelló en un campo abierto cerca de Shanksville después de que un grupo de pasajeros intentara recuperar el control de la aeronave, evitando con ello que alcanzara su objetivo —presumiblemente la Casa Blanca o el Capitolio.

El número de víctimas, 25 años después

El saldo humano de esa mañana sigue siendo, según el National September 11 Memorial & Museum, de 2,977 víctimas mortales: 2,753 personas murieron en el World Trade Center y sus alrededores en Nueva York, 184 en el Pentágono y 40 a bordo del vuelo 93 en Shanksville. A esa cifra se suman los 19 secuestradores, para un total de 2,996 muertes el día del ataque. Entre las víctimas hubo 343 bomberos del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), 23 policías del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) y 37 oficiales de la policía de la Autoridad Portuaria, así como ciudadanos de más de 90 países distintos. Miles de personas más han muerto en los años posteriores por enfermedades vinculadas a la exposición a los escombros y el polvo tóxico en la zona cero, una cifra que las autoridades de salud de Nueva York siguen actualizando cada año y que no está incluida en el conteo oficial de 2,977.

Nota de transparencia jurisdiccional: Khalid Sheikh Mohammed permanece detenido en la base naval de Guantánamo desde 2006, tras ser capturado en Pakistán en 2003 y pasar tres años en centros de detención secretos de la CIA. En enero de 2025 estaba previsto que se declarara culpable de los cargos ante un tribunal militar estadounidense a cambio de evitar la pena de muerte, pero un tribunal federal suspendió ese acuerdo y, en julio de 2025, Mohammed lo rechazó formalmente. Un juez militar determinó en agosto de 2026 que su juicio se celebrará hasta junio de 2028. Es decir: aunque la Comisión del 11-S y el gobierno de Estados Unidos lo identifican como el arquitecto operativo del atentado, su proceso penal ante la justicia militar estadounidense continúa formalmente abierto y sin sentencia firme, veinticinco años después de los hechos.

Claves del caso

•  La idea de usar aviones secuestrados como armas fue propuesta por Khalid Sheikh Mohammed a Osama bin Laden en 1996, tras el fracaso de la Operación Bojinka (1994-1995).

•  Diecinueve secuestradores de Al Qaeda —15 de nacionalidad saudita— tomaron el control de cuatro vuelos comerciales el 11 de septiembre de 2001.

•  Dos aviones se estrellaron contra las Torres Gemelas en Nueva York, uno contra el Pentágono en Washington D.C., y un cuarto en un campo cerca de Shanksville, Pensilvania, tras la resistencia de los pasajeros.

•  El saldo oficial es de 2,977 víctimas mortales (2,753 en Nueva York, 184 en el Pentágono, 40 en Shanksville), sin contar a los 19 secuestradores; el total de muertes ese día, incluidos estos últimos, fue de 2,996.

•  Khalid Sheikh Mohammed, señalado como el arquitecto operativo del plan, permanece detenido en Guantánamo; su juicio ante un tribunal militar estadounidense está programado hasta junio de 2028.