Agentes de ICE persiguieron a Lorenzo Salgado antes de dispararle y matarlo, revela análisis del ‘Washington Post’

Video de vigilancia analizado por el diario muestra casi seis minutos de persecución en vehículos sin identificar y no evidencia que el mexicano intentara embestir a los agentes, contradiciendo la versión oficial del DHS

Imágenes de cámaras de seguridad de negocios y residencias, obtenidas y analizadas por The Washington Post, muestran los minutos previos e inmediatamente posteriores al momento en que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) disparó y dio muerte al mexicano Lorenzo Salgado Araujo, el pasado martes 7 de julio en Houston, Texas.

Según el diario estadounidense, la secuencia reconstruida abarca casi seis minutos y muestra a agentes del ICE, a bordo de dos camionetas sin distintivos oficiales, siguiendo de cerca la camioneta de trabajo que conducía Salgado Araujo e incluso cerrándole el paso. En las imágenes revisadas por el Post no se observa que el mexicano embistiera alguno de los vehículos de los agentes.

Esta nueva evidencia contradice la versión inicial difundida por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que sostuvo que el agente disparó “en defensa propia” después de que Salgado Araujo presuntamente intentó arrollarlo. Los agentes involucrados no portaban cámaras corporales, que habrían registrado con claridad el momento exacto del disparo.

Lo que dicen los testigos

Tres hombres que viajaban con Salgado Araujo al momento del tiroteo y que actualmente están detenidos enfrentando un proceso de deportación dieron su versión al abogado Hugo Balderas-Ibarra, quien la compartió con el Post. Según sus testimonios, un agente les disparó casi inmediatamente después de bajar de su vehículo, sin que el conductor intentara desviarse hacia ellos en ningún momento.

“Creo que los agentes del ICE están mintiendo”, Hugo Balderas-Ibarra, abogado de los testigos detenidos.

José Trinidad Rojas, uno de los hombres detenidos, de 51 años, escribió que “es imposible que digan que iban a ser atropellados… no había agentes delante ni detrás del vehículo. Estaban a los lados”. Según el relato de los testigos, cuando Salgado Araujo dio la vuelta en U tras notar que lo seguían, los agentes encendieron las luces de patrulla; los ocupantes de la camioneta afirman que no circulaban a más de 8 kilómetros por hora y que fueron los vehículos del ICE los que embistieron su camioneta, no al revés.

De acuerdo con los testimonios recabados por el Post, el mexicano logró detener y estacionar la camioneta, pero los agentes continuaron disparando desde los costados del vehículo. Después, lo sacaron violentamente del asiento del conductor, lo arrojaron al suelo y lo esposaron de manos y pies mientras se desangraba.

La representante demócrata por Texas, Sylvia García, reveló que el director interino del ICE, David Venturella, le confirmó que Salgado Araujo no era el objetivo de la operación, como tampoco lo era su hermano, quien viajaba como pasajero. Segun la legisladora, el propio Venturella dijo desconocer el nombre de la persona que realmente buscaban los agentes.

CLAVES DEL CASO •  El FBI, la Oficina del Inspector General del DHS y la Fiscalía del Condado de Harris investigan de forma independiente lo ocurrido; no hay conclusiones oficiales ni cargos determinados hasta el momento. •  Ninguno de los agentes involucrados portaba cámara corporal, y ninguno de los vehículos tenía cámara que grabara directamente el tiroteo, lo que dificulta el esclarecimiento de los hechos. •  La organización LULAC ofrece una recompensa de 5 mil dólares por información de testigos adicionales, ya que la posición de los vehículos obstruyó parte de las imágenes de seguridad disponibles.

Nota sobre jurisdicción

Los hechos ocurrieron en territorio estadounidense y el operativo estuvo a cargo de una agencia federal de EE.UU., por lo que cualquier responsabilidad penal individual del agente involucrado se determinaría conforme al sistema de justicia de ese país, no bajo jurisdicción mexicana. Las imágenes citadas en este texto corresponden al análisis periodístico de The Washington Post y aún no han sido validadas por una investigación oficial concluyente.