Erika María “N” le disparó al menos seis veces dentro del departamento familiar. Todo quedó grabado en video. La sospechosa se encuentra prófuga. El esposo tardó un día en denunciar. La hija de ocho meses quedó huérfana de madre.
Ciudad de México — La noche del 15 de abril de 2026, Carolina Flores Gómez, de 27 años, exreina de belleza originaria de Ensenada, Baja California, fue asesinada a balazos dentro del departamento que habitaba en la exclusiva colonia Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo. La presunta responsable es Erika María “N”, su suegra. La mujer le disparó al menos seis veces mientras Carolina salía bañada, con bata, caminando hacia la habitación de su hija. Todo quedó grabado en las cámaras de seguridad que la propia Carolina había instalado en el área del cunero de la bebé. Erika María se encuentra prófuga. Su hijo —esposo de la víctima— tardó un día en denunciar.
“Nada, me hizo enojar… tú eres mío, ella no.” — Erika María “N”, suegra de Carolina, al ser confrontada por su hijo segundos después del disparo.
QUIÉN ERA CAROLINA FLORES
Carolina Flores Gómez nació el 4 de abril de 1999 en Ensenada, Baja California. A los 18 años, en 2017, ganó el título de Miss Teen Universe Baja California, representando a su estado a nivel nacional. Con el tiempo construyó una comunidad en redes sociales donde documentaba su estilo de vida y su maternidad. Estaba casada con Alejandro, hijo de Erika María, y era madre de una niña de ocho meses. Se había mudado a la Ciudad de México junto con su esposo buscando distancia de un ambiente familiar marcado por episodios de control y celos por parte de su suegra.
LOS HECHOS: LA NOCHE DEL 15 DE ABRIL
Esa noche, Carolina, su esposo Alejandro, su bebé y su suegra Erika María se encontraban juntos en el departamento de la calle Edgar Allan Poe, en Polanco. Las imágenes captadas por la cámara de seguridad muestran a Carolina de espaldas, recién salida del baño, con bata y cabello mojado. Erika María la sigue hacia una habitación mientras sostienen una conversación. Segundos después, se escuchan las detonaciones.
Según los reportes de la Fiscalía y del periodista Carlos Jiménez, la suegra le disparó al menos seis veces, con heridas en la cabeza y el tórax. Alejandro ingresó al cuarto con la bebé en brazos al escuchar los disparos y encaró a su madre: “¿Qué hiciste, mamá?”. Ella respondió: “Nada, me hizo enojar… tú eres mío, ella no.” En otro fragmento del video, la agresora también dice: “Tu familia es mía. Tú eras mío y ya te comió.”
LA DENUNCIA TARDÍA Y LA FALLA INSTITUCIONAL
Uno de los elementos más perturbadores del caso es la conducta del esposo tras el crimen. Alejandro no presentó denuncia esa noche. Esperó un día completo, hasta el 16 de abril, para acudir ante las autoridades. Su justificación: priorizar el bienestar de la menor. Durante esas 24 horas, su madre —la presunta asesina— tuvo tiempo de fugarse.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México inició la investigación como homicidio doloso y no bajo protocolo de feminicidio, a pesar de que la víctima presentaba heridas de bala en la cabeza y existían elementos claros de violencia de género. Posteriormente, ante la presión pública, la investigación fue reclasificada. El cuerpo de Carolina fue entregado a su familia dos días después de los hechos. Su madre, Reyna Gómez Molina, se enteró del asesinato la tarde del 16 de abril.
LA SUEGRA PRÓFUGA: PERFIL Y BÚSQUEDA
Erika María “N” se encuentra prófuga desde el día del crimen. Cuenta con orden de aprehención por feminicidio. Las autoridades de la Ciudad de México activaron un operativo de búsqueda en todo el país e investigan posibles redes de apoyo político y económico de la sospechosa en Baja California. De acuerdo con reportes, Erika María habría contendido como regidora para el municipio de Ensenada en 2016, lo que sugiere contactos en el ámbito político local que podrían facilitar su ocultamiento.
Un nuevo fragmento del video, difundido por el periodista Carlos Jiménez, revela además una conversación previa al crimen en la que la suegra menciona que llegó a la capital días antes, viajando por carretera desde Baja California. Las fricciones entre ambas mujeres se habían agudizado durante el embarazo de Carolina, según declaró la madre de la víctima a Univisión.
| DATOS CLAVE | DETALLE |
| Víctima | Carolina Flores Gómez, 27 años, exreina de belleza, Ensenada, BC |
| Fecha del crimen | Noche del 15 de abril de 2026, departamento en Polanco, CDMX |
| Presunta responsable | Erika María “N”, suegra de la víctima, actualmente prófuga |
| Método | Al menos seis disparos en cabeza y tórax |
| Testigo directo | Alejandro, esposo de Carolina e hijo de la agresora |
| Denuncia | Presentada 24 horas después por el esposo |
| Investigación | Reclasificada a feminicidio tras presión pública |
| Hija | Bebé de 8 meses, actualmente con el padre |
| Motivo aparente | Posesión y celos patológicos hacia su hijo |
ÁNGULO FRONTERIZO
Carolina Flores era una mujer de frontera: nació y creció en Ensenada, Baja California, a pasos del límite con Estados Unidos. Se mudó a la Ciudad de México buscando un futuro mejor, escapando de una dinámica familiar tóxica. Y fue precisamente en ese intento de alejarse de la violencia que la violencia la alcanzó.
En Matamoros, como en toda la frontera norte de México, el feminicidio intrafamiliar es una realidad documentada que no distingue colonias ni niveles socioeconómicos. Polanco, percibida como una zona segura y exclusiva de la capital, fue el escenario de un crimen que recuerda que la violencia contra las mujeres no tiene dirección postal. El caso de Carolina, junto con el de Edith Guadalupe en ese mismo mes de abril, obliga a preguntarnos: ¿cuántas Carolinas más hay en silencio, en departamentos donde nadie escucha los disparos?
“Tú eres mío, ella no.” Esa frase lo dice todo sobre el feminicidio: la creencia de que una mujer puede ser propiedad de alguien. Carolina pagó con su vida esa creencia. Su hija crecerá sin ella.