El gobierno de China exigió a Estados Unidos “dejar de expandir” sus capacidades militares en el espacio y “prepararse para la guerra” en órbita, luego de que Washington reconociera por primera vez, el lunes 15 de septiembre, que ya tiene armas desplegadas fuera de la atmósfera terrestre.
La admisión de Washington
La confirmación ocurrió durante la conferencia Air, Space, Cyber, celebrada en National Harbor, Maryland. Ahí, el secretario de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Troy Meink, rompió con la tradicional reserva de los funcionarios estadounidenses sobre este tipo de capacidades.
“This is why the United States now has, on orbit, space-control weapons, capable of defending the joint force against hostile adversaries” — Troy Meink, secretario de la Fuerza Aérea de EU
Meink no detalló de qué tipo de armamento se trata. Analistas citados por medios internacionales, como Victoria Samson, de la Secure World Foundation, especulan que probablemente se trate de interferidores electrónicos o sistemas de guerra electrónica —capaces de cegar o bloquear satélites— y no de armas cinéticas de impacto directo, que generarían basura orbital peligrosa para todos los operadores del espacio, incluido el propio Pentágono.
La respuesta de Pekín
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Guo Jiakun, respondió el mismo día con un llamado directo a Washington:
“Instamos a la parte estadounidense a que deje de expandir su despliegue militar en el espacio y a que, con acciones concretas, salvaguarde la estabilidad estratégica global” — Guo Jiakun, portavoz de la cancillería china
En declaraciones adicionales recogidas por agencias, el mismo portavoz urgió a Estados Unidos “a dejar de expandir sus capacidades militares y de prepararse para la guerra en el espacio exterior”. Pekín insistió en que se opone a “la militarización y la conversión del espacio” en un campo de batalla, y planteó que el espacio ultraterrestre debería ser “una plataforma de cooperación y beneficio mutuo para la humanidad”, ofreciendo trabajar con otros países para “explorar y utilizar el espacio con fines pacíficos”.
Rusia se sumó el mismo día a la protesta, exigiendo que el espacio permanezca “libre de cualquier arma” y pidiendo la “desmilitarización completa” del dominio orbital, en una postura paralela a la de Pekín.
Claves del caso
• 15 de septiembre de 2026: EU admite por primera vez, en la conferencia Air, Space, Cyber, tener “armas de control espacial” en órbita.
• El secretario Troy Meink no especificó el tipo de arma; expertos apuntan a sistemas no cinéticos (interferencia/guerra electrónica).
• China, por medio de su portavoz cancilleril Guo Jiakun, exige a Washington detener la expansión militar en el espacio.
• Rusia respalda el reclamo y pide la desmilitarización completa del espacio.
• Expertos advierten riesgo de una carrera armamentista orbital si Pekín y Moscú responden reconociendo sus propias capacidades.
Lo que sigue
Ni Estados Unidos ni China han anunciado, hasta el cierre de esta nota, negociaciones formales o un marco multilateral en curso para regular las armas espaciales. El Tratado del Espacio Exterior de 1967 prohíbe explícitamente colocar armas de destrucción masiva en órbita, pero no cubre de manera clara sistemas convencionales o de interferencia como los que ahora reconoce Washington, un vacío legal que analístas señalan como el centro de la disputa diplomática que se abre a partir de este anuncio.