A 20 años de la elección presidencial más competida de la democracia mexicana reciente, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que el triunfo de Felipe Calderón fue producto de un fraude electoral, en respuesta a una publicación del expresidente que celebraba el aniversario de su victoria.
Veinte años después de las polémicas elecciones presidenciales de 2006, que oficialmente ganó el panista Felipe Calderón, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró su conclusión sobre lo ocurrido aquel 2 de julio: “es evidente, y lo sabe el pueblo de México y lo sabe Calderón, que hubo fraude. Calderón, por seis años, usurpó la Presidencia, y lo digo con toda certeza”, declaró durante su conferencia matutina en Morelia, Michoacán.
Las declaraciones de la mandataria se dieron en respuesta a una publicación de Felipe Calderón en la red social X, en la que el expresidente celebró el 20 aniversario de su triunfo electoral: “Hoy hace 20 años ganamos las elecciones más competidas en la breve y joven democracia mexicana. La elección dio paso a un gobierno que, con luces y sombras, no dudó en tomar decisiones por el bien de México. Gracias a los millones de mexicanos que lo hicieron posible”, escribió Calderón.
El análisis de actas que cita Sheinbaum
Sheinbaum, quien participó como vocera de la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador entre mayo y julio de 2006, afirmó que tras la elección colaboró con matemáticos y especialistas electorales en la revisión de actas de casilla. Según su versión, ese análisis detectó inconsistencias entre el número de votantes registrados en la lista nominal, las boletas utilizadas y los votos contabilizados, con diferencias de entre 30 y 50 votos injustificados a favor de Calderón en múltiples casillas.
La mandataria también señaló que, durante la jornada electoral, se utilizó a maestros agrupados en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) como parte de un presunto acuerdo político previo entre Calderón y la entonces lideresa sindical Elba Esther Gordillo, ya fallecida, para consolidar la alteración de actas mediante el registro de cifras falsas.
El papel del Tribunal Electoral
Sheinbaum recordó que, tras las movilizaciones poselectorales que exigían el recuento “voto por voto, casilla por casilla”, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó la apertura de aproximadamente el 9% de las casillas, lo que —según su versión— redujo la diferencia entre Calderón y López Obrador. La presidenta sostuvo que, de haberse realizado un recuento total, López Obrador habría resultado ganador.
La mandataria también citó una resolución del TEPJF que, según explicó, reconoció que el entonces presidente Vicente Fox violó las reglas del proceso al intervenir en la contienda electoral de 2006 a favor del PAN, aunque el propio tribunal concluyó que dicha intervención no era motivo suficiente para anular los resultados.
Un recuento más amplio del “periodo neoliberal”
Sheinbaum enmarcó el caso de 2006 dentro de lo que llamó una serie de procesos de transición sexenal irregulares: el fraude atribuido en 1988 contra Cuauhtémoc Cárdenas, la violenta transición de 1994 marcada por el asesinato de Luis Donaldo Colosio y el levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, la llegada de Fox al poder en 2000 —que atribuyó a una negociación de Ernesto Zedillo con Estados Unidos tras la crisis económica de 1995—, y una presunta “compra total y absurda de votos” en 2012 a favor de Enrique Peña Nieto.
La presidenta afirmó, además, que la urgencia de Calderón por legitimar su gobierno ante los cuestionamientos sobre su llegada al poder fue lo que lo llevó a declarar la denominada “guerra contra el narcotráfico” en diciembre de 2006, poco después de asumir el cargo, en un evento realizado en Michoacán en el que apareció vestido con indumentaria militar.