El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) experimentó un giro en su liderazgo tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”.
Según reportó The Wall Street Journal, el mando del grupo criminal pasó a manos de su hijastro, el ciudadano mexicano-estadounidense Juan Carlos Valencia González, conocido como “El 03” o “El Pelón”.
Esta sucesión no solo implica un relevo generacional, sino que ha puesto la atención internacional sobre el nuevo jefe, quien enfrenta cargos en Estados Unidos y una recompensa millonaria por su captura.
Heredero invisible, pero violento
Su perfil combina el linaje de tres de las familias más influyentes en el narcotráfico mexicano: hijo biológico de Armando Valencia Cornelio, fundador del Cártel del Milenio, y de Rosalinda González Valencia, ligada al clan de Los Cuinis, y criado por “El Mencho”, fundador del CJNG.
La información pública sobre Valencia González es escasa. Solo existe una fotografía confirmada y su identidad ha sido establecida principalmente a través de análisis de inteligencia y operaciones financieras.
Según informes de las autoridades, se le describe como un operador extremadamente violento, con experiencia en el mando de los brazos armados Delta y Élite, de las más temidas dentro del grupo de las cuatro letras.
Cuál es la recompensa por él y de qué se le acusa en EEUU
A Juan Carlos Valencia González, conocido por los alias “Pelón”, “Tricky Tres”, “O3”, “El 3”, “JP” y “Pelacas”, se le acusa formalmente en Estados Unidos por delitos graves relacionados con el narcotráfico internacional.Juan Carlos Valencia González, alias “El 03”, tomó el control del CJNG tras la muerte de “El Mencho”, marcando el paso a una nueva generación de liderazgo criminal. (DEA)
La acusación, hecha pública en diciembre de 2021 por una corte federal del Distrito de Columbia, detalla que Valencia González conspiró con otros individuos desde al menos principios de 2007 para importar a territorio estadounidense cantidades significativas de drogas: más de cinco kilogramos de cocaína y 500 gramos o más de metanfetaminas, superando ampliamente los umbrales legales mínimos para cargos de tráfico internacional.
Los documentos judiciales sostienen que Valencia González no solo coordinó la importación de estos estupefacientes desde el extranjero hacia EEUU, sino que también portó y utilizó armas de fuego durante el desarrollo de estas actividades.
El caso contra Valencia González forma parte de la operación conocida como “Pinky y Cerebro”, respaldada por la Fuerza de Tarea contra las Drogas y el Crimen Organizado (OCDETF, por sus siglas en inglés). La investigación ha estado a cargo de la oficina de la DEA en Los Ángeles, en coordinación con la División Criminal sobre Narcóticos y Drogas Peligrosas del Departamento de Justicia.
Como parte de las acciones para su captura, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció desde entonces una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que permita localizarlo, arrestarlo y lograr su condena.
Hasta la fecha, no se han hecho públicas nuevas acusaciones o cargos adicionales contra Juan Carlos Valencia González, no obstante, el grupo que lidera es considerado desde febrero de 2025 como una organización terrorista extranjera.
La evolución de recompensas por El Mencho
La trayectoria de recompensas ofrecidas por Estados Unidos para capturar a los líderes del CJNG refleja tanto el crecimiento del grupo criminal como la presión internacional por frenar su expansión.
En el caso de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, la primera recompensa pública fue establecida en 2014, cuando el Departamento de Estado de EEUU ofreció cinco millones de dólares por su captura.
Esta cifra aumentó en 2018 a 10 millones, al consolidarse el CJNG como uno de los cárteles más poderosos y violentos de México, con presencia en múltiples estados y una red de tráfico internacional de drogas sintéticas.
La recompensa alcanzó su punto máximo en diciembre de 2024, cuando fue elevada a 15 millones de dólares, situando a Oseguera Cervantes entre los fugitivos más buscados del continente, solo superado entonces por Rafael Caro Quintero, quien en ese entonces aún no era entregado a EEUU.
Este incremento respondió a la expansión del cártel a nivel global, la multiplicación de rutas de tráfico hacia Estados Unidos y el aumento de la violencia asociada a sus operaciones, que incluyó atentados contra fuerzas de seguridad, funcionarios y comunidades enteras.
La llegada de Juan Carlos Valencia González al frente del CJNG implica la consolidación de una nueva etapa en la estructura criminal. A diferencia de “El Mencho”, quien ascendió desde posiciones bajas y forjó su autoridad a través de la violencia directa y la disciplina paramilitar, “El 03” nació dentro del linaje criminal, herencia que le ha permitido acceder a redes internacionales de financiamiento, logística y protección, además de un conocimiento profundo del funcionamiento interno de la organización.